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Día de la Madre en La Pecora Nera

Daniel Hansen, el chef ejecutivo de La Pecora Nera, preparó un menú especial para agasajar a las madres en su día.

Menú:

Entrada

Strudel del maíz y gruyere con brotes frescos y semillas de amapola

Principal

Ravioles de mascarpone, brócoli y centolla con brodo de albahaca

o

Pechugas de pollo con crema de trufas negras italianas y papas rellenas estrelladas

Postre

Semifreddo de chocolate amargo y maracuyá.

Para beber, Escorihuela Gran Reserva Malbec, aguas minerales y bebidas cola.

Café Illy y, para el brindis, Escorihuela Gascón Extra Brut Familia.

 

De regalo, cada madre se llevará un Escorihuela Rosé Milagros.

El precio por persona es de $280 y es solo para el mediodía.

La Pecora Nera

Ristorante

Ayacucho 1785

Ciudad de Buenos Aires

Reservas al 4804-2000

info@lapecoranera.com.ar

http://www.lapecoranera.com.ar

 

Abierto todos los días de 11.30hs a 15.30hs y de 19.00hs a 24.00hs

Principales tarjetas de crédito y débito.

Capacidad para 60 personas.

Precio promedio: $150

Descorche.

Copa de Vino.

Seguridad.

Wi Fi

Aire Acondicionado.

 

Reservas al 4804-2000 info@lapecoranera.com.ar

 

Con Daniel Hansen a la cabeza como Chef Ejecutivo y con un grupo empresario detrás, los primeros días de julio inauguró La Pecora Nera, un nuevo y exclusivo restaurante de comida italiana ubicado en la planta baja de una casa de 5 pisos estilo francés de los años ’30, sobre la calle Ayacucho, casi esquina Guido; en el corazón del barrio de Recoleta.

El salón es amplio, con techos altos color habano y molduras y gargantas recuperadas, que se ha refaccionado y se ha hecho a nuevo respetando el estilo francés del edificio. Está colmado de detalles que hacen la diferencia para clientes que buscan un lugar especial, cuidado y elegante, en donde la comida sea la protagonista principal.

La ambientación es cálida y elegante, creada a través de hermosas arañas francesas antiguas, muebles de estilo y una vitrina en la que se expone cristalería de Baccarat, objetos de arte y una delicada colección de antiguas lámparas Miller de aceite. Espejos con marcos trabajados y dorado a la hoja completan la exquisita decoración que estuvo a cargo del chef.

La distancia entre mesas logra un clima distendido y propicio para la charla, con buena música que acompaña, pero no aturde.

Al ser un lugar en  el que se logra tanta intimidad, el servicio es extremadamente cuidado y personalizado, a cargo de camareros dispuestos, amables y educados, que fueron formados por Daniel Hansen y cuentan con años de experiencia. De todas maneras, él no ha perdido la costumbre de acercarse mesa por mesa para conocer la opinión de los comensales, realizar alguna sugerencia o, simplemente, intercambiar palabras y compartir un momento agradable.

La carta de La Pecora Nera es amplia y generosa y tiene reminiscencias de Sette Bacco, el restaurante que tuvo Daniel Hansen por diez años.

Daniel cuenta que su cocina no dio un giro muy marcado, ya que después de estos años ha logrado un estilo en el que se siente muy bien. “Percibo que la respuesta de mis comensales es más que satisfactoria, ya que cosecho elogios y críticas constructivas que considero fundamentales para encontrarme donde me encuentro hoy”.

“Siempre fiel a la comida italiana”, de la cual se enriquece y actualiza en cada viaje para estar al tanto de las tendencias de la península, Hansen creó esta nueva carta que recorre las distintas cocinas, especialidades y regiones de Italia.

Para Daniel es importante que los clientes encuentren platos novedosos y sugerencias fuera de lo común. En esta nueva etapa, la novedad es que mensualmente se diseñará un menú basado en alguna de las más de 20 regiones en las que está dividida Italia. Platos que, luego, serán incorporados a la carta.

Entre la variedad de platos, encontramos, por ejemplo, los aplaudidos risottos “de factura generosa y respetuosos a sus orígenes” y los pescados, “frescos y muy mediterráneos”.

El plato estrella sigue siendo, sin dudas, El Osobucco Braseato, que lleva una cocción de 7 horas y se sirve acompañado de un risotto de azafrán.

Para el final, el Strudel di Mele con gelato alla canela, un strudell tibio de manzana con helado de canela.

La carta de vinos cuenta con etiquetas nacionales e importadas y se han incorporado aguas italianas. Algunas de las bodegas que acompañan son Escorihuela Gascón, Finca La Anita, Joffré, La Rural, entre otros.

El café es Illy.

 

Daniel Hansen es Jujeño y tiene 37 años.

Durante 10 años fue el dueño y chef de Sette Bacco, un hermoso restaurante italiano que estaba ubicado en la calle Agüero y Pacheco de Melo y hoy está al frente de La Pecora Nera.

Estudió en el Instituto Argentino de Gastronomía y se perfeccionó durante más de 3 años en la cocina de Sette MoMA, el restaurante italiano del Museo de Arte Moderno de Nueva York, MoMA. Además, se especializó en cocina italiana en el New York Culinary Institute.

Hijo de padre danés y madre porteña, Daniel y sus 5 hermanos se criaron en la hostería familiar Antigua Posta de Lozano, en Lozano, a 20 km de la capital jujeña. “Mis hermanos cocinan y disfrutan de este arte igual que yo”, comenta. Fue la influencia de su madre, Estela, la que lo volcó a la cocina. “Desde chico me dejó ayudar, participar, meterme, observar, aprender y experimentar. Ella, generosamente, me formó. Y es el día de hoy que lo sigue haciendo”.

Su cocina es italiana y mediterránea, pero ha podido agregarle algunas técnicas, productos y recetas familiares de su provincia natal, que fueron reformuladas con respeto, lo que le imprime a sus platos un sello de un autor sin caer en fusiones bizarras.

Para Daniel, La Pecora Nera nace como una necesidad de un cambio personal y profesional. “Luego de 14 años de sumar experiencia como cocinero y chef y de los 10 años de conocimientos en todo lo que hace al mundo de la restauración que me dejó Sette Bacco, se gesta este nuevo proyecto al que me sumo con todas las fuerzas y expectativas puestas en seguir creciendo y buscando nuevos desafíos”, cuenta.

El haber viajado tanto los últimos años y el haber podido experimentar en otras cocinas le dieron lo que necesitaba para lograr este cambio. “Cambio que hago, quizás, en el mejor momento de la historia de Sette Bacco, en el que la clientela, la cocina y el servicio están en un punto culmine. Pero sé que es el momento. A veces la comodidad es enemiga del progreso y la superación”, agrega.

El nombre La Pecora Nera surgió en el último viaje a Italia que realizó junto a su madre. Al volver a Italia desde Austria, en un pueblito cerca de Bolzano, había un enorme rebaño de ovejas y, entre ellas, una negra. “Comenzamos a hablar sobre ella, a hablar sobre SER la pecora nera y, al instante, dije “excelente nombre para un restaurante”, cuenta Daniel.

“Ser distinto o sentirse diferente en algún aspecto de nuestra vida en particular, es lo que nos hace individuales y especiales frente a los demás y a nosotros mismos. Ser la pecora nera es un desafío y un reto cada día. Algo que siempre me generó mucho placer y de lo que es bueno ser consciente”, agrega.

El chef Daniel Hansen fue invitado en diversas oportunidades a cocinar en la Embajada de Italia en Argentina, al interior del país y a Uruguay. Participó como disertante en las Jornadas Gastronómicas realizadas en la Universidad  de Palermo, y fue nominado como Chef Revelación 2008 en los premios Tendencias Gastronómicas, ceremonia que  destaca anualmente el profesionalismo, la capacidad y el esfuerzo de los actores más relevantes del sector.

En 2007, fue uno de los prestigiosos chefs que participaron de la Semana Gourmet en el Club Med de Trancoso, en la Bahía de Trancoso, Brasil

 

 


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