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INV: en un año la exportación de vinos a Brasil cayó 25%

La caída es por las restricciones que suele aplicar el país vecino. Desbalance a favor de las ventas a granel.

Brasil, se sabe, muchas veces mantiene con el corazón en la boca a las economías regionales que dependen de su comportamiento importador. También se sabe que las licencias no automáticas a las que echa mano cada tanto para demorar hasta 60 días el ingreso de productos argentinos como el vino, para el cual es el tercer mercado más importante, suelen provocar sacudones fuertes a los exportadores argentinos; tanto que, en el último año, las ventas vitivinícolas a aquel país cayeron un 25% en volumen ubicándose en los 8,49 millones de litros, y alrededor de un 20% en facturación.

Este último dato implica que las divisas reportadas rozaron los U$S 33 millones hasta el 17 de agosto inclusive, contra U$S 40,4 millones acumulados en los primeros 8 meses de 2011. Pero el impacto de las licencias aplicadas en respuesta a las trabas impuestas por Argentina a las importaciones desde Brasil se ha hecho más notable durante este año y, en particular, entre mayo y junio, cuando las salidas pasaron de 1,28 millón de litros a apenas 321.383.

“Las licencias no automáticas impuestas desde el 9 de mayo repercutieron hasta fin de junio. En ese lapso prácticamente no se otorgaron licencias porque estaba el plazo de 60 días al que podía apelar la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil. Luego de la Cumbre de Mercosur se ha ido liberando el stock pendiente. Por otro lado las licencias siguen siendo no automáticas y tienen una demora de otorgamiento que en algunos casos llega a 15 días. Cuando se superan, las cámaras vitivinícolas nos avisan y desde el Gobierno se buscan medios para ver si hay algún tema puntual por solucionar”, argumentó el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg.

Más allá de las fluctuaciones de 2012, mirar los números interanuales basta para notar que mayo, con una contracción del 84% en litros y 82% en valor, fue el mes más complicado seguido por julio, con el 26 y 16% respectivamente. De un año a otro, el acumulado enero-julio arroja un saldo negativo del 24% (7,3 millones de litros exportados) y 18% (U$S 28,3 millones).

Sin embargo, a criterio del presidente del INV, Guillermo García, hubo una “huella marcada de lo que había sido en junio el tema de las licencias no automáticas en Brasil, que teníamos la expectativa que eso se fuera solucionando y así fue”. Tras admitir la vigencia de las trabas, estimó que “no hay ningún nuevo elemento que haga presumir un cambio en los movimientos de vino a Brasil”.
Mejor los graneles

En general, el comercio exterior de vino fraccionado no repunta (en julio superó apenas por un 2,7% al mismo mes de 2011) y sólo los volúmenes despachados a granel inclinan la balanza; de hecho, se cuadruplicaron en el mismo período, con los blancos sin mención varietal como estandarte (367% más). Algunas bodegas lo hicieron de la mano del aumento de la demanda de aromáticos en EEUU (moscato) y Rusia, que representan más de la mitad de la demanda internacional, a lo que se suma una operación de compra de 5 millones de litros desde España y acuerdos para compensar importaciones.

“Nuestras exportaciones a granel han aumentado 60% aproximadamente sobre lo que enviamos a Reino Unido, junio contra junio. Además, en lo que va de este año realizamos envíos a Francia y Estados Unidos”, explicaron desde Trivento, la cuarta bodega que más exporta en Argentina.

No obstante tanto Barg como García subrayaron un incremento de más de 35% en las exportaciones totales y de 2% en el mercado interno durante el primer semestre del presente año. Desde hace tres años, el INV pondera globalmente la comercialización, una especie de canasta que incluye ventas al exterior y los despachos al consumo en el país. En ese concepto, García destacó que “tuvimos un muy buen primer semestre de 2012 con 9% de crecimiento de la comercialización”.

“Se extrema el debate. No está todo bien ni tampoco todo mal. Bienvenido el crecimiento de los graneles, pero no a costa del vino fraccionado y del valor agregado, porque no es lo mismo sacar excedentes que empezar a exportar grandes volúmenes de malbec. Tenemos que evitar una vitivinicultura comoditizada”, consideró Sergio Villanueva, de la Unión Vitivinícola Argentina, uno de los dirigentes que esperan la visita del ministro de Agricultura, Norberto Yauhar el miércoles 29 para plantear la necesidad de que la Nación actúe.
Leve repunte del consumo

Los dos puntos de suba en el mercado interno aún son insuficientes para revertir el consumo per cápita anual de 26 litros. De acuerdo a las estimaciones del INV, se necesita que los despachos trepen al menos un 20% para subir el techo a los ansiados 30 litros.

Aún así, mientras Barg destacó el aporte de $ 10 millones que la Provincia hizo a la campaña de promoción genérica “El vino nos une”, García valoró el repunte y lo atribuye “en parte al ajuste del precio de la cerveza en el orden del 23%, que ayudó a posicionar sobre todo al multilaminado en un 3%. El desafío es romper la barrera de los mil millones de litros en el mercado interno, lo que es difícil porque exige crear nuevas situaciones de consumo”.

 

 

Fuente: Diario Los Andes

 

 


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