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Festejos por el día internacional del MALBEC

Cuenta la leyenda que en 1853, año de la creación de nuestra Constitución Nacional, un 17 de Abril se presentó un proyecto para crear una Quinta Normaul y una Escuela de Agricultura. El francés Michel Aimé Pouget había traído unas uvas originarias de Cahors, Francia, a pedido de Sarmiento.

Ha transcurrido ya más de un siglo y medio de aquel logro y la cepa Malbec nos dio sobradas muestras de lo que puede ser si se cultiva en Argentina: un vino EXCEPCIONAL. Desde ya, gracias a los talentosos enólogos que trabajan incansablemente para conseguirlo.

 

Y quedó nomás…el 17 de Abril como el día mundial del Malbec, y en este 2012 se hicieron 72 festejos en 45 ciudades de 36 países.

 

El lunes previo me tocó asistir a un evento de Fabre Montmayou organizado por Luciana Giordano, en el Alvear Palace Hotel. Como es costumbre en ella, todo estaba perfecto: el ambiente, la calidez, el vino, la comida, la concurrencia…

 

Allí estuve charlando con el dueño de la famosa bodega, Hervé Joyaux Fabre, quien desde hace años nos viene brindando grandes vinos, ricos y parejos. De aquellos que mantienen su calidad a través del tiempo, sin que por ello signifiquen costos altos para los consumidores, sino todo lo contrario.

 

Federico Gonzalez Saso - Luciana Giordano - Julio Garcia Elorrio

Como era de esperarse, me encontré con amigos del mundo del vino, tales como las sommeliers Silvia Ramos de Barton y Elizabeth Naranjo, los reconocidos Fernando Vidal Buzzi, Esteban Cynowiec, Joaquín Hidalgo, Gastón Pugliese, entre otros.

 

Los vinos que nos sirvieron (y regalaron cuando nos íbamos) fueron los Malbec Reserva y Gran Reserva, para honrar ese cepaje tan nuestro. El color, la intensidad y la fuerza de ellos aún perduran en mi recuerdo. La expresión del malbec con toda su magia dignamente representada.

 

Para acompañarlo, el menú elegido fue formidable: trufas sobre galea de torrontés, salmón ahumado con pepino fresco, pato curado en pan de zanahorias, queso brie en pan de brioche al pistacho, shot de hongos silvestres, bohíos de cebolla confitada rellenos con tomates secos y queso de cabra, langostinos rebozados en panko con salsa de wasabi…eso solo para empezar.

Continuamos disfrutando de un cordero en salsa de Malbec con pan de romero, diversos quesos que me fascinan: camembert, gruyere, cheddar, brie…luego cazuela de hongos, confit de cordero en salsa de menta, mollejas con jugos de trufas, confit de ternera en salsa de hierbas.

 

Mención aparte para los patés: de ciervo, de codorniz, de foie y de Jabalí.

 

Todo con una selección de panes especiados.

 

¡Y cómo no hablar del postre! Millefeuille de chocolate blanco con láminas de cacao y fresier con mousseline de vanilla.

 

Los dos Malbec de Fabre Montmayou acompañaron estos platos como si hubieran sido el uno para el otro.

Mi especial agradecimiento a Luciana por habernos hecho pasar unas horas inolvidables.

 

¡Y finalmente llegó!   Martes 17 de Abril…el obelisco se prendió con los colores del Malbec y mi destino sería el Yacht Club de Puerto Madero, a un agasajo coordinado por Wines of Argentina (WOFA), la entidad encargada de la imagen del vino argentino en el mundo.

 

La noche estaba ideal. La perspectiva que se tiene de la ciudad de Buenos Aires desde ese club con sus luces iluminando el cielo, potenciaban la felicidad que teníamos de brindar con orgullo por nuestro Malbec.

 

La música nos recibía al subir por las escaleras…y a cada extremo del salón, una larga mesa con vinos de diferentes bodegas, obviamente todos de nuestra cepa emblemática.

 

Solo por mencionar algunos pude probar: Decero, Salentein Reserve, Uno, Q, Luigi Bosca, 1888, Bodega Privada, Nieto Senetiner, Lindaflor…las regiones vitivinícolas bien representadas.

 

¡Qué vinos! Ese color y aroma característico de los frutos rojos me acompañó durante todo el tiempo en que permanecí allí.

 

Un pequeño/gran detalle que hubiera corregido, fue la temperatura de los vinos, que a mi juicio, al estar tan elevada, hizo que se perdieran en parte algunas de las sutilezas que nos ofrecen…

 

Teté Coustarot fue la encargada de animar la fiesta y de presentar el show de tango y de una cantante lírica que cantó a capella y sin micrófono, además de entregar los premios que consistían en viajes a bodegas.

 

Me llamó la atención la originalidad de que para participar en los sorteos, había que poner el pulgar en una tarjeta, pero en vez de tinta… ¿Qué se imaginan que contenía la esponja? Malbec, desde ya.

 

Personajes del empresariado local y extranjeros, periodistas, funcionarios de cancillería y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, todos absortos y embebidos en la magia que nos proporcionaba una verdadera fiesta.

 

Los sommeliers de la EAS con sus característicos delantales, servían profesionalmente las apropiadas copas que pusieron para la ocasión.

 

Me pareció acertada la idea de ir sirviendo copas de agua mientras disfrutábamos de la celebración y de la exquisita comida que nos ofrecían.

 

Concluyo diciendo que estoy muy contento del triunfo del Malbec Argentino que mejora permanentemente. Y esto es solo el comienzo…

 

 

Federico González Sasso

fedegs @ fedegs.com.ar

 

 


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