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Preocupación en el sector vitivinícola

Tanto desde Bodegas de Argentina como desde la Unión Vitivinícola Argentina, no ocultaron su preocupación por la crisis europea y los problemas que puede acarrear en el sector vitivinícola.

Angel Vespa, titular de Bodegas de Argentina, explicó que la crisis europea puede afectar a economías de otros países y “complicarnos en forma directa” y fue contundente al señalar que “todos esperamos que se solucionen rápido los problemas de Europa porque no podemos desconocer que la economía europea es importante y aquí en Mendoza hay un grado de preocupación elevado”.

Si bien el destino principal de las exportaciones mendocinas de vino es Estados Unidos, Brasil, Canadá y algunos países latinoamericanos, la crisis europea no es un tema menor para los empresarios vitivinícolas locales.

Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina, coincidió con Vespa al señalar que “hay preocupación porque si bien los mercados apuestan más a EEUU, Canadá y Brasil, en Europa se vende pero todo el mundo está relacionado y todavía mandamos mucho vino a Europa; es un mercado importante, nos afecta y estamos preocupados”.

Es importante recordar qué sucedió con el sector vitivinícola en la crisis de 2008-2009, salvando las diferencias.

Desde el Ieral indican que la fortuna fue para los varietales durante la anterior recesión mundial, por el efecto sustitución. Esto es, se cambian vinos caros por similares más baratos, como los argentinos. Pero queda pendiente el interrogante de si se repetirá este fenómeno ante una potencial nueva crisis.

Sin embargo, desde el Ieral encendieron luces de alerta en los otros vinos y en mostos, ya que a diferencia de la crisis anterior, actualmente se vive un período de abundancia de materia prima (altos stocks vínicos), por lo que ante una crisis, el impacto podría ser más negativo en precios.

“Durante la crisis, cayeron las ventas de vinos genéricos, aumentando así la proporción de los varietales vendidos a granel. Un punto interesante es el impacto que tuvo sobre los precios internos. La crisis 2008/2009 se produjo en un período de escasez de materia prima marcado con cosechas bajas, y también bajos stocks vínicos. Por lo tanto, ante la menor demanda externa de esos productos, el impacto se dio principalmente en cantidades, y no tanto en precios”.

“En cambio, actualmente Mendoza enfrenta un período de abundancia de materia prima. De esta manera, a los precios de los vinos de traslado se los consideran más baratos que años anteriores. Y estarían aún mas bajos de no ser por los altos precios de los mostos (jugo de uva), que están en esos niveles gracias a los altos precios de su sustituto, el jugo de manzana. Por tanto, en caso de una posible crisis internacional, el impacto en esta parte del sector vitivinícola se notaría más en precios que en cantidades, lo cual será generador de conflictos del sector”, pronostica el informe.

Fuente: Los Andes


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