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Brasil ajusta: cómo impacta en Mendoza

Pueden disminuir las ventas de ajo, aceite de oliva, vinos y peras. La provincia, en 2010, exportó 461 millones de dólares.

Desaceleración económica, ajuste fiscal millonario, crecimiento económico a tasas menores al 4% que venía registrando. Ciertamente las señales que está emitiendo Brasil para el año que viene no son nada alentadoras y ya se ciernen sombras de pesimismo entre los exportadores de ajo, aceite de oliva, peras y vinos embotellados.

En el ajo, por ejemplo, desde la asociación que los nuclea afirmaron que de persistir las actuales señales del contexto económico brasileño, los productores mendocinos obtendrán la próxima temporada un certificado de pobreza. En el caso del vino, desde Bodegas de Argentina afirmaron que la desaceleración económica de Brasil en el frente externo, y un dólar planchado puertas adentro, hará que los bodegueros mendocinos pierdan cuotas del mercado brasileño.

Pero el pesimismo alcanza límites importantes en el sector olivícola y en las peras de la provincia. Según Marcos Abihaggle, gerente de Pro Mendoza, para ambos productos de la canasta regional el pronóstico no es bueno y tendrán serias dificultades de comercializarse en un país como Brasil donde la demanda se restringirá y la competencia de países productores será feroz.

Según datos de la Dirección de Estadística e Investigaciones Económicas (DEIE) de los U$S 1.668 millones que Mendoza vendió al mundo el año pasado, U$S 461,8 millones fueron a Brasil, lo que representó que el gigante del Mercosur absorbió el 27,7% de las exportaciones mendocinas.

Costos y riesgo de mercado

Un informe realizado desde la Federación Económica de Mendoza -FEM- precisó que el gigante brasileño se apresta a realizar un ajuste mayúsculo en todos sus frentes. Hace unos días, la presidenta Dilma Rousseff y su ministro de Economía, Guido Mantega, habían apuntado que estaban dadas las condiciones para bajar las tasas, tras anunciar un aumento de unos U$S 6.300 millones a la meta de ahorro público que llega a los U$S 73.000 millones  -que se suma al ajuste de 30 mil  millones impuesto al iniciar su gobierno-, y resaltar que, debido a la crisis económica mundial, Brasil crecerá en 2012 en torno del 3,7%, muy por debajo del 7,5% de 2010.

El temor entre los empresarios mendocinos no es anecdótico, ya que Brasil logra comprar entre el 60 y 70% de algunos productos de nuestra provincia. A propósito, entre los cinco productos estrella que Mendoza exportó a ese mercado, según la FEM un 20% fue para naftas para petroquímica, un 17% correspondió el ajo, un 10% para vino fraccionado, otro 10% se lo llevaron las aceitunas preparadas o conservadas y a las peras correspondió un 5%.

Según el estudio de la FEM, unos 50 millones de U$S que exporta Mendoza, son altamente dependientes de productos como el aceite de oliva y hortalizas pertenecientes a las Manufacturas de Origen Agropecuaria (MOA); el resto de los rubros (exceptuando vinos), que suman    U$S 111 millones, tienen un grado menor de dependencia. Los vinos con U$S 37 millones tienen menor incidencia.

Problemas para el ajo

“Hay que ser cautos, porque es algo temprano aventurar pronósticos; el panorama es complicado y, de persistir, muchos productores van a tener déficit de ventas”, sentenció Juan Chiapinotto, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Ajos y Cebollas de Mendoza -Asocam. Por cierto, los productores de ajo ya están analizando otros mercados para colocar el ajo mendocino.

Sin embargo, tal acción no obtiene aún los resultados esperados.

“Los productores en Mendoza son más de 1.000, de los cuales solo el 20 % maneja información de mercado. El resto se guía por lo que dicen los acopiadores. Los empacadores, salvo honrosas excepciones, son absolutamente conservadores y tradicionalistas vendiendo ajos a granel a mercados conocidos. Por lo tanto Brasil con desaceleración y gran competencia de ajo chino, seguirá siendo un destino elegido por muchos productores mendocinos”, afirmó José Luis Burba, del INTA.

Frente a un mercado como el brasileño que ha sabido crecer a tasas del 7 al 8% anual, ahora con un escenario de desaceleración, el pronóstico desde el sector de ajo es “reservado”.
La paradoja es que este año hay un récord de hectáreas próximas a cosecharse en nuestra provincia. En total ya cuentan 16 mil, cuando en 2009 sumaban 8 mil y en 2010 habían 12 mil.
Por lo pronto más que analizar el contexto brasileño, Chiapinotto afirmó que habrá que ver lo que sucede en el mercado chino.

“Todo indicaría que habrá que prender velas para que China no logre salir al mundo con su ajo a precios inferiores a los del año pasado, y que no inunde los mercados mundiales, entre ellos el brasileño”, afirmó Chiapinotto.

Por otro lado, Burba desde el INTA, tiene claro que China subió sus costos, tiene volúmenes de producción gigantescos y está entrando a Brasil en forma directa y triangulando desde Uruguay. En Brasil la tasa antidumping al ajo chino se evade en más del 50 % del volumen, y por lo tanto hay en el mercado ajos muy baratos.

Si bien Mendoza ha incrementado su superficie implantada, a pesar de ello los volúmenes y calibres esperados son relativamente bajos debido a que más del 70 % de la superficie fue plantada tarde. El crecimiento, y por ende los rendimientos finales, vendrán de la mano de las temperaturas de esta primavera. “Si son altas habrá un efecto compensador; si son bajas retraerá aún más los números finales”, sentenció Burba.

Pero definitivamente lo que alerta al sector en su conjunto, son los altos costos de producción que deben enfrentar. Los ajeros saben que cultivar y cosechar una hectárea de ajo puede costar unos 10 mil dólares. No es un detalle menor, debido a que se presume que China llegará con ajos más baratos. “Si, según se comenta, sale con precios que oscilen entre los U$S 7 y U$S 8 la caja de 10 kilos FOB, llegará a Brasil entre  U$S 11 y U$S 12. Si Brasil le aplica la tasa antidumping de U$S 5,20 por caja, ingresará con un precio que irá entre los U$S 16 a U$S 18.

Si esto es así, Brasil nos podrá comprar hasta U$S 18 o U$S 20, siempre y cuando no presionemos demasiado con los despachos tempranos. El pronóstico no es bueno para los productores mendocinos que tendrán que bajar sus precios si quieren venderle a Brasil porque se está desacelerando”, remarcó Burba.

Olivicultura

En el caso del aceite de oliva y aceitunas, los hombres del sector también miran con ojos pesimistas el mercado brasileño.

“Una devaluación del real ubicaría a nuestras exportaciones, no sólo las olivícolas, fuera de dicho mercado y haría que Brasil tuviera más posibilidades de vendernos su producción”, sentenció Mario Bustos Carra, de la Asociación Olivícola de Mendoza.

Para el dirigente empresarial las medidas para paliar la desaceleración brasileña son las mismas que se requieren para solucionar la competencia desleal que, según su opinión, el sector viene enfrentando.

“No hay que perder de vista que los principales países afectados por la crisis europea, son los productores olivícolas, esto es, Portugal, España y Grecia. Estos países cuentan con subsidios precedentes a la crisis y logran ingresar a Brasil justamente por sus precios más baratos, pero considerando el apoyo estatal que reciben. Por el contrario, las exportaciones argentinas y las de Mendoza deben abonar una retención. Si a eso le suma los costos internos más el costo inflacionario, con un dólar estable, coincidiremos en que las medidas a adoptar deben ser abarcativas para todos los mercados, en los que especialmente se incluye el de Brasil”, señaló Bustos Carra.

El vino

El ajo y los productos olivícolas no son los únicos que enfrentarán el peligro de perder este mercado. También el vino embotellado deberá poner el pecho a una fuertísima competencia internacional en arenas brasileñas.

“Es difícil aún dimensionar el impacto por segmento y precio de vino que tendrá el menor crecimiento económico de Brasil. Lo cierto es que el panorama es muy preocupante porque además de una menor demanda, la competencia de todos los países es fenomenal. En Mendoza, estamos perdiendo competitividad con un dólar que está planchado y un aumento constante de costos que está obligando al sector a subir sus precios finales. Ciertamente si no hay cambios de políticas macroeconómicas se corre peligro de perder participación en el mercado brasileño”, remarcó Juan Carlos Pina, de Bodegas de Argentina.

Otros productos

También hay otros productos que Mendoza exporta al gigante brasileño; la pera y naftas para la industria petroquímica. Sobre estos productos se ciernen luces y sombras.

En el caso de la pera mendocina, y al igual que el vino y el aceite de oliva, deberá encontrar un lugar propio frente a un mercado como el brasileño asediado por las frutas provenientes de todo el mundo. En los derivados del petróleo, según Walter Vázquez, subsecretario de Hidrocarburos de la Provincia, la menor demanda de Brasil no impactará en Mendoza. “Afortunadamente hay mercado en toda América Latina para vender”, dijo.

Fuente: Los Andes


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