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Las cinco bodegas que producen los mejores vinos orgánicos de Argentina

Si bien cada una tiene su propia filosofía, todas persiguen un mismo objetivo: producir vinos orgánicos desde el viñedo al consumidor. “¿Cuál es la diferencia en los métodos de elaboración? ¿Qué significa orgánico y biodinámico?”, se pregunta el periodista James England.

¿Qué significa orgánico y biodinámico?”, se pregunta el periodista James England, en un artículo reproducido por la consultora Area del Vino.

Luego responde: “Las vides utilizadas para elaborar los vinos orgánicos se cultivan sin el uso de fertilizantes artificiales, pesticidas o fungicidas. Sólo se utiliza levadura que naturalemente existe en la uva para inducir la fermentación. La biodinámica lleva la agricultura orgánica a un nivel más alto. Según la influencia sobre la vida del universo, por ejemplo, la luna afecta a las vides. La teoría es que al armonizar el suelo y la vid, se mejora la calidad de la uva”.

Continúa diciendo que “la elaboración de vino sustentable es actualmente una palabra de moda. En cuanto a la calidad, los vinos orgánicos son inferiores a los vinos tradicionales ya que ellos dependen sólo de la levadura y acidez natural de la fruta para obtener el alcohol. Para compensarlo, la uva se deja más tiempo antes de cosecharla de modo que logre niveles de azúcar más altos para obtener un mayor contenido alcohólico. A veces se ha descripto a los vinos orgánicos como más complejos y balanceados”.

Además, señala que “hay estudios que destacan los beneficios de los vinos orgánico para la salud, ya que la uva contiene dos veces más de resveratrol, componente que actúa como antioxidante y previene el cáncer”.

El Top 5

A continuación, England ofrece una breve reseña de 5 bodegas pioneras en la elaboración de vino orgánico y biodinámico en Argentina.


1) Bodega Colomé
Cafayate, en la provincia de Salta, se considera una de las regiones vitivinícolas relativamente nuevas de Argentina. Una de las características por la cual se destaca es la facilidad con la que se adapta el Torrontés.

Colomé está ubicada en los Valles Calchaquíes. Allí se encuentran sus cuatro viñedos aplazados entre 2.300 y 3.111 metros sobre el nivel del mar. Las uvas, al tener mayor exposición a los rayos ultravioleta, crecen con una piel más gruesa y más oscura para protegerse del sol. Esto, sumado a la gran amplitud térmica a esa altura, da vinos con mayor concentración de aromas, colores y sabores.

Fundada en 1831, se caracteriza por producir vinos de alta gama de Cabernet Sauvignon y Malbec. Su funcionamiento es orgánico y biodinámico. El suelo utiliza fertilizantes provenientes de la granja de la bodega y la huerta, mientras que todos los procedimientos están previstos en relación a los movimientos del sol y los planetas.


2) Bodega Chacra
Según James England, la “Patagonia no es aún una región conocida por sus vinos. Sin embargo, desde hace algunos años, un grupo de empresarios se animó a plantar nuevas parcelas a 39° de latitud”.

El periodista señala que “Bodega Chacra ha ido más allá y a finales del siglo XIX, Pierro Incisa della Rocchetta compró fincas de Pinot Noir de 1932 y 1955. Con la incorporación de los recién plantados Chardonnay, Chacra aprovecha el suelo de mayor contenido de tiza y el clima más frío, condiciones ideales para ambos varietales”.

Rocchetta utiliza sólo métodos específicos de elaboración naturales y biodinámicos. Entre sus vinos con mayor reconocimiento se destaca “Treinta y Dos” un vino del que sólo se producen 7.000 botellas anuales.


3) Krontiras
En 2003, Constantinos Krontiras adquirió 7 hectáreas de una finca 80 años en Luján de Cuyo, Mendoza. Esta bodega tiene el objetivo de crear vinos argentinos que conquisten el mercado extranjero. Además, en 2001 plantó nuevos viñedos para producir vinos orgánicos y la primera cosecha fue en el 2009. La bodega está trabajando para producir vinos 100% biodinámicos en los próximos años.

Krontiras actualmente sólo produce 6.000 botellas de Doña Silvina Reserva y 7.500 de Doña Silvina, ambos de Malbec.

Las fincas son aún nuevas, pero prevén que la producción aumente considerablemente, en términos de cantidad y variedad, ya que se incorporaron Petit Verdot, Tempranillo y Chardonnay los cuales se han plantado y ya se están acercando a la madurez. La producción de vino se basa totalmente en la gravedad de la bodega, utilizando la pendiente natural de la colina.


4) Caligiore
Fundada en 2001, Caligiore está ubicada en Luján de Cuyo, Mendoza. Su enólogo Gustavo Caligiore hace énfasis en la sustentabilidad: “La vitivinicultura orgánica ayuda a preservar las características de los viñedos antiguos de Mendoza. De allí se desprenden varios puntos, pero la clave es la sustentabilidad del medio ambiente. Por la preservación de la fertilidad de los suelos, el agua y la calidad del aire a través de los equilibrios naturales y la biodiversidad, las plantas están nutridas y tienen un ecosistema saludable”.

De hecho, algunas de las vides usadas por Caligiore superan los 75 años, por lo tanto, el énfasis en la longevidad está en la lista de prioridades. Los vinos de Caligiore se consideran profundos y con alto nivel de concentración; además es una de las pocas bodegas en producir vinos de alta gama con la variedad Bonarda.


5) Vinecol
“El hombre y la naturaleza juntos”. Éste es el lema de Vinecol, una bodega situada junto a la UNESCO, la Reserva de Biósfera de Nacuñán, cerca de La Paz en el este de Mendoza, Argentina. Este proyecto se inició en el 2000, con una finca de 80 hectáreas, donde se encuentran plantadas Cabernet Sauvignon, Bonarda, Chardonnay y Sauvignon Blanc.

Vinecol combina técnicas orgánicas con lo último en tecnologías de procesamiento de la uva. Así, mientras que los viñedos se riegan por goteo y la recolección y selección de uva se realiza a mano, se aprovecha también la más moderna maquinaria italiana y española para procesar la uva, incluyendo despalilladoras, bombas peristálicas, prensa pneumática.

Fuente: área del vino


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