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José “Pepe” Galante, el “arquitecto” detrás de Bodegas Salentein

El prestigioso enólogo dialogó con Vinos & Bodegas sobre su balance y expectativas en la reconocida bodega del Valle de Uco    

Cualquiera que haga una lista de los enólogos más importantes de la Argentina nunca podría dejar afuera a José Galante.

En efecto, tras décadas de trabajo, fue uno de los responsables de posicionar a Catena Zapata en el lugar que ocupa actualmente en el negocio del vino.

Sin embargo, el dato más destacable es que fue uno de los expertos que ayudó a moldear y darle forma a la imagen de marca país asociada al mundo vitivinícola.

Su obsesión por el detalle y la búsqueda de la elegancia son algunos de sus sellos que contribuyeron a marcar un rumbo para la industria y posicionar al vino argentino en el concierto mundial.

A comienzos de 2010, “Pepe”, como se lo conoce en el negocio, volvió a las primeras planas de los medios especializados dado que protagonizó uno de los pases más importantes de los últimos años, al sumarse al equipo de Bodegas Salentein.

Tras un año y medio de trabajo, habiendo vivido su primera vendimia a pleno, Galante se muestra entusiasmado y demuestra que los años de experiencia no pudieron minar un centímetro su pasión por hacer buenos vinos.

“Cuando llegué a Salentein siempre decía que me entusiasmaba venir a trabajar con ellos porque el Valle de Uco es un lugar que me apasiona y me atrae mucho. Y la realidad es que Salentein tiene uno de los mejores viñedos en la zona en cuanto a ubicación y calidad. Es muy interesante el trabajo que pudimos llevar adelante, porque tenemos viñedos entre los 1.000 y los 1.600 metros, con una diversidad increíble en espacios muy reducidos. Las variabilidades que podés tener en un Chardonnay, un Malbec o un Pinot Noir en una distancia muy corta es muy interesante para trabajar. Además, la tecnología es excelente, el equipo humano es bárbaro”, explicó Galante.

“En definitiva, hay un cúmulo de elementos que juegan muy a favor y facilitan mucho el trabajo. En este corto tiempo ya me siento parte del equipo y esas expectativas que tenía fueron satisfechas. Me siento cómodo, estoy trabajando contento y los resultados que venimos obteniendo son muy buenos. Se nota que estoy motivado, ¿no?”, dispara el enólogo entre risas, marcando el inicio de la charla con Vinos & Bodegas.

-¿Cuáles fueron las primeras medidas que tomaste?
-Apenas llegué armamos un departamento de investigación. El objetivo que nos fijamos en el primer año fue identificar viñedos, lotes, cuarteles donde pudiéramos obtener una mejor calidad. En 2011 pudimos trabajar muy bien con este sistema, especialmente con lo que es Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Chardonnay. Estamos produciendo con un nivel de detalle más preciso, como por ejemplo en la selección clonal, para lograr viñedos más equilibrados, con uvas que maduren bien.

-¿En qué detalles técnicos hiciste hincapié para lograr el nuevo perfil de los vinos de la bodega?
-Si comparamos con lo que se hacía antes, en general estamos cosechando con dos o tres semanas de antelación. En la bodega estamos trabajando mucho en el proceso de elaboración y fermentación, haciendo mucho hincapié en la expresión aromática. La idea es lograr mucho color, taninos suaves, redondos, acidez equilibrada. Para ello fue clave también el trabajo que hicimos con las barricas, dado que programamos mejor las compras y nos ocupamos de hacer una prolija selección de tonelería.

-¿Estás conforme entonces con la decisión de cosechar bastante más temprano que lo que se acostumbra en Mendoza?
-Absolutamente, porque logramos así una buena expresión aromática y evitamos las notas demasiado maduras. En el caso del Malbec, por ejemplo, logramos una expresión aromática frutal muy buena, con notas florales destacable. Ahí la fruta no está muy madura, y esto genera vinos más frescos, con acidez equilibrada. Muy agradables.

-Cada vez se elabora más a partir de selección de cuarteles. Se está sofisticando más el concepto de terroir. ¿Esto es valorado por los consumidores, especialmente del exterior, o todavía es difícil para la Argentina imponer ese concepto de terruño, como sucede con el Viejo Mundo?
-Cada vez se hace más hincapié en los single vineyards y esa diferenciación con el tiempo va a llegar. Todos sabemos que un Malbec puede ser muy diferente dependiendo de dónde se elabore. Y nosotros le hemos puesto todas las fichas al Valle de Uco. Tenemos mucho trabajo por delante para hacer conocer todo el potencial de la zona. Es un camino muy largo, que recién está comenzando en la Argentina, pero es clave porque este es un sello de calidad que nos va a permitir diferenciarnos y seguir creciendo.

-A la hora de disfrutar como consumidor, ¿qué vinos te apasionan?
-A mi me encantan los Chardonnay. Realmente es una pasión que tengo por ellos. Acá en Salentein estoy muy contento con los que estamos elaborando. También me gusta el Malbec, como a todo mendocino y argentino. Además, me atraen mucho los cortes, porque indudablemente es lo que nos va a permitir mostrar lo que somos realmente en el mundo, dado que se puede jugar a un nivel de detalle y expresión de los aromas mucho más fino.

Fuente: iProfesional


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