RSS

Preocupa la pérdida de competitividad

Se plantea esencialmente en el mercado externo porque han aumentado los costos internos y el dólar se mantiene quieto. Proponen diferentes soluciones.

Fue el tema central de las conversaciones en las mesas de café y el eje principal de las charlas que se concretaron en la bodega López, durante la reunión mensual de Bodegas de Argentina: el dólar “quieto” está haciendo perder competitividad a los vinos argentinos y los primeros resultados están quedando en evidencia con la caída -en volumen- de las exportaciones.

La mayor preocupación se centra en que, mientras esa situación se plantea en la Argentina, como resultado de que muchas bodegas “chicas” no cuentan con espaldas financieras suficientes como para hacer frente al desafío, otros países -como España- se han enfrascado en una importante campaña en procura de aumentar sus exportaciones con un lema más que claro: “Exportar o morir”.

Lo cierto es que, definidos los números, la fecha de liberación y el grado alcohólico, lo que comienzan a aparecer son las señales post cosecha. Las hay de precios y también de números, que habrá que tener en cuenta.

En relación al mercado interno, sin ser demasiado optimistas, se observa una lenta recuperación en los despachos, de un 2 por ciento en lo que va del año y medido en términos generales también queda en claro que marzo y abril fueron buenos meses, con un 18 y un 10 por ciento, respectivamente, con relación a los mismos meses del año pasado.

Debemos recordar en este aspecto que el año había empezado bastante mal, con una caída en los despachos de enero y de febrero; y la recuperación de los dos meses posteriores, si bien es interesante, también exige recordar que se mide con el año pasado, que no fue precisamente un buen año para la industria.

El mercado externo

Una realidad distinta está presentando el mercado externo. Tal cual lo señalamos días pasados, de acuerdo con un informe de Caucasia, en marzo de este año cayó el volumen exportado con la inquietante cifra de 1,8 millón de cajas menos.

La respuesta a esa situación es fácil: la situación en los mercados externos se torna más compleja, por el aumento de los costos internos y porque los segmentos de precios más bajos, que son los de mayor volumen, están viendo afectada su competitividad.

“Lo que sucede es que mientras el dólar crece a razón de un 5 por ciento anual, la inflación llega al 25 por ciento en el año”, dijo un dirigente de Bodegas de Argentina, quien agregó que “hay por lo menos siete bodegas chicas que nos han anticipado que difícilmente puedan llegar con esta situación a fin de año, mientras las empresas grandes han tenido que perder rentabilidad para mantener mercados”.

“En algunos casos sólo se están cumpliendo los contratos, pero muchos no se animan a poner más fuerza de venta a futuro”, dijo por su parte un dirigente de la Unión Vitivinícola Argentina.

Frente a esos problemas de competitividad en los vinos argentinos, la industria debe enfrentarse a agresivas campañas iniciadas en países europeos, especialmente en España, que intenta ganar mercados externos ante la posible caída del despacho interno por la crisis que la afecta.

A modo de ejemplo, puede señalarse que una delegación de la denominación de origen La Mancha, participa en una feria internacional de Pekín; una de Castilla y León ha organizado una cata de vinos en la provincia china de Cantón; la DOC de Borja, realiza una cata en California, Estados Unidos, mientras el Plan Global Rioja organizó una misión comercial en Suecia y Finlandia. Paralelamente, el gobierno español reforzó, vía subsidio, la participación de los vinos españoles en la London Wine.

El problema pasa por cómo alcanzar una solución si es sabido que resultará imposible que el Gobierno de Cristina Kirchner toque el dólar, mucho menos en un año electoral. Para algunos, la salida podría ser reducir el impuesto a las ganancias a cambio de inversiones en las empresas. Dicen en ese aspecto que incorporando tecnología también se podrá ser más competitivo, recordando que años atrás esa iniciativa fue aplicada pero que después fue dejada sin efecto por un fallo de la Corte Suprema de Justicia.

Para otros, los gobiernos de las provincias vitivinícolas deberían plantear ante su par nacional la posibilidad de aplicar un dólar diferenciado para las exportaciones. “Sabemos que es un tema muy complejo pero lo que está en juego es el futuro de la industria y habrá que insistir junto a los gobiernos”, se indicó.

Fuente: Los Andes


Comments are closed.