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Luces de alerta por las exportaciones

El segmento de vinos embotellados de menos de 18 dólares la caja ha tenido una fuerte caída en las exportaciones. El dólar planchado hace perder competitividad.

El informe proporcionado por la consultora Caucasia, sobre el primer trimestre del año en curso hace prender las luces de alerta. Dice que en los segmentos de precios inferiores del vino embotellado -de menos de 18 dólares la caja- continúan cayendo fuertemente las exportaciones, asegurando que “todavía no parece haberse encontrado un piso de volumen”.

Agrega entonces que también se observa una reducción en las tasas de crecimiento en volumen de los dos segmentos siguientes -de 18 a 40 dólares la caja- y aclara que en los segmentos superiores se produjo un fuerte aumento en todos los casos. También indica que las tasas de crecimiento observadas en el acumulado anual a marzo, se vieron reducidas por la pobre performance de este último mes y que ahora el vino embotellado muestra apenas un 1,9 por ciento de crecimiento en volumen.

Los datos no dejan de preocupar en razón de que se trata de la franja de vinos en los cuales la Argentina había logrado una relación precio-calidad que la hacía muy competitiva en los mercados internacionales.

Para los dirigentes consultados, los datos son inquietantes en razón de que los mercados externos tienen un comportamiento distinto al interno. “En el interno pueden haber subas y bajas en el consumo, pero en el internacional una caída significa una tendencia”, dijo uno de ellos, para agregar que gran parte de la causal de esa situación se centra en el incremento de los costos internos, mientras el dólar se mantiene planchado. Destacó entonces que “esta situación ya la habíamos anticipado y por eso mismo señalábamos que había que tener cuidado con los precios que se pedían por las uvas. En los hechos, estamos perdiendo competitividad”, aseguraron.

Otros datos aportados por Caucásica indican que, en marzo, las exportaciones vitivinícolas no crecieron respecto de igual mes del año anterior, que la facturación aumentó un 3,1 por ciento, pero el volumen cayó un 8,8 por ciento, afectando fuertemente a los vinos fraccionados en botella. “En todo 2010 y en lo que va de 2011, sólo un mes -octubre- había sido más bajo que igual mes del año anterior en términos de volumen. Sin embargo, este mes (marzo de 2011) se exportaron casi 1,8 millones de cajas menos que en marzo de 2010”.

Aclara sin embargo que fue un muy buen mes para los vinos a granel y mosto, que en el acumulado anual están revirtiendo la tendencia observada durante todo el año pasado y comienzos de este y expresa que las exportaciones de tetra brik siguen en caída libre y que la baja en términos de facturación y volumen fueron de 26 y 34,5 por ciento respectivamente.

Para los dirigentes, si no se puede modificar el valor del dólar, al menos se deben tomar medidas para morigerar la situación. Señalan, por un lado, que podría reflotarse el régimen mediante el cual las inversiones podrían descontarse del impuesto a las ganancias. Otros se vuelcan por discutir el tema de las retenciones.

“No puede ser que un producto con valor agregado tenga retenciones a las exportaciones. No se puede poner en una misma balanza a la soja con el vino. Nosotros tuvimos un 30 por ciento de aumento en los salarios y es una actividad con mano de obra intensiva”, destacaron.

Cosecha

Con los datos de la cosecha en las manos, los dirigentes sectoriales comenzaron a sacar conclusiones. En ese marco, se indica que la percepción de existencias será de entre 5 y 6 meses de despacho, correspondiendo 3 meses para los tintos y entre 8 y 9 para los blancos. “Veníamos de 0 meses para los tintos y de 3 para los blancos, con lo que las cifras actuales no inquietan para nada, más aún cuando se ha producido un incremento en las exportaciones de vinos a granel y un fuerte crecimiento de los despachos en marzo, que compensó las caídas de enero y febrero”, expresaron.

Vino turista

El tema final del comentario para una iniciativa de legisladores nacionales del radicalismo que impulsan la implementación del “vino turista” para que sea colocado en la carta de los restaurantes. Se trataría de un vino varietal o bi-varietal, con un precio determinado y con características sensoriales aprobadas por el INV. Debe señalarse en este aspecto que el vino turista surgió de una ley aprobada en Mendoza por la Legislatura en julio de 1964, con el decreto reglamentario 1130 del año 1981. Es una ley que está vigente aunque recibió algunas modificaciones.

“Esa ley está vigente y cayó en desuso. Por un lado, porque no hay bodegas que lo ofrezcan y algunos temen que canibalice los precios y tampoco hay restaurantes que los pidan. Es por eso que para aplicarla debe existir un acuerdo previo entre los sectores”, se indicó. Destacan además que, antes de anunciarla, los legisladores debieron consultar previamente a las entidades.

Fuente: Los Andes


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