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Finca Propia presenta su primer vino: “Río de Luna Malbec 2010”, con el sello de Antonio Mas

El emprendimiento que le permite a los cultores del vino tener un viñedo propio, contar con el asesoramiento de los expertos más reconocidos de la vitivinicultura argentina y, ahora, la posibilidad de disfrutar de un vino exclusivo y único.

Soñamos con hacer vinos auténticos, naturales, fáciles de beber y que representen el máximo potencial del terroir en el varietal,  sin modas, con mucha magia y candor”. Quien lo ha soñado fue Antonio Mas, winemaker de Finca Propia y uno de los más destacados ingenieros agrónomos de la viticultura argentina. El vino que hoy presenta este emprendimiento es “río de Luna Malbec 2010”, un malbec de intensidad colorante extraordinaria, que respeta las tonalidades del varietal, con taninos muy agradables, gran equilibrio y prolongada persistencia en boca.

Este vino, es el primero que los propietarios de Finca Propia ven nacer de sus exclusivos viñedos. Este emprendimiento posibilita a los cultores del vino y de la buena vida, alcanzar el sueño de ser propietarios de un viñedo de forma simple y accesible y, elaborar su vino de la mano de destacados profesionales de la vitivinicultura argentina.

A través de un fideicomiso, quien forme parte del emprendimiento adquiere una o más cuotas partes cuyo valor unitario es de USD 3900. Cada cuota parte de la finca, equivale a 24 plantas de vid, compuestas por un mix de las variedades

Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay. Durante los tres primeros años el nuevo propietario recibirá como producido de sus vides, 216 botellas de vino.

Con el sello de Antonio Mas

Este Malbec de Finca Propia es el primero que hacemos llegar a nuestros socios y nos llena de orgullo, porque está fundado no solo en el hecho de ser el primigenio, sino que en él hemos delineado el perfil que definirán nuestros vinos en adelante”, explica Antonio.

Con uvas de Tupungato (a 950 mts sobre el nivel del mar) “río de Luna Malbec 2010” fue cosechado el 31 de marzo del año pasado y las mismas fueron sometidas a un enfriamiento pre-fermentativo durante 4 días a 6 grados centígrados. Luego, el mosto fue sembrado con levaduras de origen francés para su fermentación. Después de una leve maceración, concluyó la fermentación maloláctica y tuvo su paso por roble francés y americano con barricas de poro fino y tostado medio. Este vino, que hoy pueden disfrutar todos los propietarios de Finca Propia, fue envasado en marzo de 2011 y presenta una tonalidad azulada, característica de la variedad, con un excelente ataque en boca, complejo y untuoso, de taninos dulces y amables,  con aromas a vainilla, ciruela roja y levemente a violetas.

Un nombre que representa al vino

La elección del nombre del primer vino de Finca Propia responde a la intención de homenajear al río que atraviesa el Valle de Uco, región donde se encuentra la finca. Este río nace en una estribación de un cerro que termina en el arroyo Tajamar y que toma las vertientes de la Cordillera de los Andes, atraviesa la ciudad de Tupungato y confluye en el Río Tunuyán.

La diafanidad del cielo de Tupungato permite que la luna se refleje nítidamente en las aguas de este río… nuestro río de Luna.

“La luna es el astro más importante de la noche de Tupungato y en esta latitud es generosa y maravillosa, vigila el desarrollo de nuestros viñedos y según los lugareños, al llegar los primeros españoles al actual distrito de La Arboleda, donde está ubicada Finca Propia, la luna era su protectora”, relata Santiago Mas, socio de Finca Propia. Y luego agrega: “la luna simboliza los sueños, nuestros sueños, que estamos comenzando a concretar con quienes queremos, con quienes compartimos la pasión por el vino y su estilo de vida”.


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