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Vendimia: la cosecha está al 30%

Datos de la semana 15 indican que se cosecharon 9,3 millones de quintales de uva, la tercera parte de los 27 millones pronosticados por el INV. El atraso es de 2 semanas y el grado alcohólico es bajo.

Para la Vendimia el fin de semana largo no constituye ninguna buena noticia: cuatro días sin actividad complicarán de forma importante a las bodegas, que en las próximas semanas tendrán que esforzarse por ingresar la mayor cantidad de uva que puedan. Varias fuentes consultadas señalaron que esto acarreará problemas, no sólo logísticos, sino de obtención de mano de obra.

 

El presidente del INV Guillermo García reconoció que “hay entre 1 y 2 semanas de atraso. En Mendoza estamos en menos de 30% del pronóstico, en San Juan se está a poco menos al 45%; el tema es que este fin de semana largo muchas bodegas no van a recibir uva. En la semana 17 y 18 se va a notar el volumen y ahí podremos dar datos más ciertos”, subrayó.

La poca cantidad de uva que entró a las bodegas se refleja en el grado alcohólico: 12,5 según el último parte. “Con bajo volumen de uva no podemos hacer apreciaciones, el grado es similar en Mendoza (13,10) y en San Juan (12,97), esto porque han entrado las blancas que maduran más rápido, pero presumimos que será un año de un grado alcohólico bajo”.

El relevamiento oficial indica que si bien hay focos de peronóspora puntuales -una enfermedad que detiene la maduración de la baya –  “no vemos problemas graves ni generalizados de sanidad”.

El INV aún no tiene fecha para finalizar la cosecha. “Para dar una fecha esperaremos a la semana 18; son tan pocos los kilos que han ingresado que es difícil predecir cuándo terminaremos”, dijo.

Guillermo García estima que las heladas, y la cosecha de muchos racimos de segunda flor, no tuvieron mucho impacto en el bajo grado. “La situación del grado es generalizada y las heladas fueron parciales”.

Aseguró además que “no se encontraron novedades en cuanto al peso de los racimos; los tachos dieron valores esperables. No vamos a hacer nuevo pronóstico”.

“Vamos a terminar de cosechar los primeros días de Mayo”

Una evaluación de cómo marcha la cosecha en San Juan y Mendoza hizo concluir al primer enólogo de Trapiche, Daniel Pi que “el problema más grave es el grado. La cosecha está muy atrasada, al menos 15 días de la fecha normal de recolección, si a eso le sumamos que hay más uva que el año pasado, terminaremos de cosechar los primeros días de mayo”.

Así las cosas, dos riesgos acechan. Una pronta llegada de los primeros fríos del otoño y los problemas sanitarios que puedan causar la elevada humedad, o nuevas lluvias.

 “Hay algunas uvas afectadas por peronóspora en el sur de San Juan, esas ya no van a seguir madurando. Esto es un problema porque el promedio de grado es bajo. Esto no lo vemos sólo en zona productiva, sino también en Valle de Uco y Luján”, advirtió Pi.

Grupo Peñaflor está a buen ritmo de cosecha, con promedio de 2 millones de kilos en San Juan, y 1,5 millones en Mendoza; sin embargo va más rápido en San Juan porque esa uva se destina a vinos básicos y de menor valor, que requieren de menor grado.

San Juan llevaría un mejor ritmo de cosecha en tintas A y B, acorde a los comentarios.

José Morales, enólogo de Callia destacó que en San Juan la cosecha viene bastante bien, “mucho mejor de lo esperado de acuerdo a las condiciones climáticas, principalmente las excesivas lluvias. El retraso, respecto del año pasado se notó mucho al principio, principalmente con el Syrah y también con algunas variedades blancas; de este modo, pensamos terminar aproximadamente la semana del 18 de abril”.

En relación al grado indicó que al comienzo costó el Syrah del Valle de Tulum, luego se normalizó bastante, y ahora habrá que esperar el Bonarda, aunque aparentemente el retraso coincide con el del Syrah, unos 15 días de atraso respecto del año pasado; mientras que para el caso de Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat el retraso ha sido menos marcado”.

“Hay racimos con segunda flor”

Pablo Minatelli es gerente de viñedos de Norton y admite que esta cosecha lo desconcierta. “Estamos con una acumulación de azúcar de 2008, hay cuarteles con más producción y otros con menos, otros que no fueron afectados por la helada, en los muestreos, vino mucho racimo de segunda flor que apareció un mes después de lo normal, para ese racimo no estamos en marzo, sino en febrero. El tema es complejo de discernir. Todo mundo está asustado porque si el ritmo de la cosecha necesita acelerarse, se va a complicar la logística”, explicó.

Los ingenieros miran con desconfianza los caprichos del clima. “La fecha de la finalización práctica es el día de la primera helada, si el año este es como el anterior, que comenzó con un otoño suave, no hay problema; pero si el otoño es fuerte, tendremos problemas y la uva madura, se pagará oro. Por otro lado nadie quiere meter uva verde en la bodega. La otra presión que estamos teniendo es que hay algunos viñedos con peronóspora y botrytis. Más allá de las lluvias, el problema diferencial fue la humedad relativa por encima 60% y mucho rocío matinal”.

Enólogo de una de las bodegas que tiene el grupo Catena en el Este, Lucas Niven, remarcó que en esa zona “hay por lo menos dos semanas de retraso en todas las variedades, por lo que pensamos terminar el 15 de abril y el 1 de Mayo”.

En su mayoría, las blancas se cosecharon a tiempo, según dijo. “Algún Viognier en algunas fincas no levantaron más de 21 Brix, sumado a que aparecieron unos focos de podredumbre, a causa de las lluvias y se cosecharon para no agravar los problemas, pero el resto de las uvas están en óptimas condiciones”.

En cuanto a las tintas, evaluó que hasta el momento las calidades, grados y cantidades están prácticamente como el año pasado. “Las más perjudicadas serán las Bonardas y Criollas, en cambio el Malbec y Cabernet Sauvignon ya tienen grado y están levantando, la Bonarda hay que esperarla un poco”.

Por las intensas lluvias registradas en febrero, Niven comentó que las más perjudicadas fueron las Criollas, Cereza, Moscatel, por la carga que tienen y la forma de sus racimos, que no resisten bien la humedad.

Evolución dispar

Para Minatelli el problema no es el grado, ya que hay Malbec por encima de los 25 Brix y Malbec que marca 20 o 22 Brix. “El tema es que cuando hacemos promedio zonal, da una evolución normal, pero no necesariamente esa evolución normal se puede llevar a cada parcela; esto está exigiendo a los departamentos de enología cosechar por lote, por viñedo, por cuartel; lo que estimo que va a pasar en los próximos días es que recibiremos las tintas juntas, porque cada parcela tiene un ritmo diferente. Esos serán los problemas de logística que se vienen. Esto nos exige una capacidad de adaptación sobre qué cosechar y cuánto cosechar; sin que esté verde y sin dejar al racimo madurar y enfermarse. Un lindo desafío”.

El tema de esta diferencia marcada en lotes no responde a una zona en particular, y es más notoria en Valle de Uco y Luján, donde el efecto de la helada fue marcado.

“Creo, sin embargo, que vamos a llegar a cubrir los volúmenes, si este año no hubiéramos tenido heladas, las tasas de raleo hubieran sido más importantes porque se esperaba mucha uva”.

El ingeniero agrónomo Enzo Mugnani que trabaja sobre todo con viñedos en Valle de Uco y Luján, coincidió en que “estamos con un atraso importante, variable por zona, en 7 a 10 días, Malbec de Luján que antes los cosechábamos el 10 de marzo, los cosechamos en estos días; las zonas que se han helado, tienen mucha segunda flor. Antes de las lluvias venía bien, pero los días frescos atrasaron todo. Hoy algunos cuarteles no tienen grado, por eso cosechamos lo que tiene grado y vamos esperando lo demás, como en algunos lugares hay problemas sanitarios, esas fincas están levantando todo antes de que la uva se enferme”.

En cuanto a la logística opinó que lo más problemático sería  que se solapen las cosechas de Luján con las de Valle de Uco. “Sucede que las uvas de Luján  generalmente entran más temprano, y ahora recién están empezando a cosechar Malbec. El Merlot ya casi se levanta todo, es la más temprana en Mendoza, ahí nomás comienza el Malbec, y luego el Syrah. Sin embargo, pienso que si el buen clima nos acompañara hasta mayo, no vamos a tener ningún inconveniente”.

No todos ven con la misma desconfianza el tema de la madurez, en particular los que hacen cosechas más tempranas, especialmente en uvas de alta gama; por ejemplo, el enólogo en jefe de Catena Zapata Alejandro Vigil comentó que “las uvas tintas tienen perfecta maduración y hasta el momento no hemos tenido mayores problemas que los habituales”. En las blancas puso el acento en el Chardonnay de Agrelo y Altamira, para sus vinos de alta gama, y en el Sauvignon Blanc de Valle de Uco “aunque todavía faltan los Chardonnay de la zonas más altas de Gualtallary”.

Mauricio Lorca de bodegas Foster y Lorca, comentó que terminados los controles de madurez “venimos bien, los blancos ya cosechados tienen mucha fruta y expresión varietal, los tintos mucho color y buen sabor”. Consultado sobre el mismo punto Marcelo Pelleriti, de Monteviejo, señaló que va a ser un gran año sobre todo en blancos de alta gama, “serán vinos con mucha elegancia”.

Fuente: Area del Vino


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