RSS

La modernización vitivinícola regional

En el marco de los estudios dedicados a la historia económica regional, han surgido, como resultado de varios años de investigación y de trabajo conjunto, tres libros de reconocidos investigadores del CCT-Mendoza (Conicet y la UNCuyo), dedicados a estudiar los procesos históricos, geográficos, económico-sociales y políticos que llevaron a la formación y consolidación de una agroindustria ubicada en un territorio alejado del centro de poder económico nacional: la región vitivinícola.

 

Publicados recientemente por Prohistoria Ediciones de Rosario, las obras de Rodolfo Richard-Jorba, Patricia Barrio y Eduardo Pérez Romagnoli, realizan, a partir de una sólida y rica base empírica, una reconstrucción histórica de la vitivinicultura de Mendoza y de las industrias complementarias de esta misma provincia y de San Juan, articulando aspectos como el espacio, los sujetos sociales y las políticas públicas. Vista la historia de la vitivinicultura desde una óptica regional y aun provincial, y a través de estudios de casos particulares, estas investigaciones no dejan de atender a la relación con los espacios nacionales, perspectiva que permite ampliar y complejizar los estudios macro-históricos.

 I
En la obra Empresarios ricos, trabajadores pobres. Vitivinicultura y desarrollo capitalista en Mendoza (1850-1918), Rodolfo Richard-Jorba reconstruye un aspecto de la historia económico-social de Mendoza, en particular, la conformación de un mercado de trabajo libre y la precarización laboral de los trabajadores que se incorporaron a la vitivinicultura moderna, con base capitalista; y como contrapartida, la conformación y consolidación de una burguesía regional en ascenso, integrada por inmigrantes y criollos. Dos aspectos contrapuestos de una economía local/regional que se promocionaba próspera y pujante.

Para comprender acabadamente este proceso, el autor introduce el libro, acertadamente, con un panorama de los dos modelos económico-sociales que tuvieron vigencia entre 1850-1918: el de ganadería comercial con agricultura subordinada y el vitivinícola.

Describe y explica los procesos de transición que dieron origen a la nueva economía regional basada en la vitivinicultura, destacando las transformaciones territoriales, económicas, sociales y ambientales que se registraron en el marco de la conformación del Estado nacional y la integración subordinada de la provincia en el sistema de poder central.

El surgimiento y consolidación de la oligarquía modernizadora, los cambios en las relaciones de poder y su inserción en una alianza generadora de una dirigencia de dimensión nacional son también profundizados en este libro.

Aborda además el estudio de lo que denomina empresariado regional (criollos e inmigrantes) y analiza los diferentes incentivos estatales para el desarrollo de la agroindustria (exenciones impositivas, el ferrocarril y la modernización de la red de riego).

Al confrontar proyectos con realidades, el autor evalúa los resultados del diseño político modernizador y a partir de ello caracteriza el nuevo modelo productivo, sin dejar de lado el protagonismo de los actores sociales en la transformación que significó la vitivinicultura.
Destaca así el papel de una masa crítica de trabajadores y empresarios, y el aporte de los inmigrantes europeos en la introducción del cambio tecnológico.

El estudio del mercado de trabajo libre, y en especial el vitivinícola, constituye uno de los aportes más significativos de este libro. Se detiene en el proceso de formación; los marcos institucionales que le dieron origen; la expansión en relación con la difusión del viñedo, la instalación de bodegas e industrias (inducidas o derivadas) y los servicios de transporte; como así también la actuación de una diversidad de actores del ámbito rural (contratistas de viña, peones y jornaleros, obreros especializados, empleados jerárquicos) y urbano (obreros industriales y artesanales; y de servicios), es decir, que incorpora en su análisis voces y dimensiones obviadas por la historiografía más tradicional.

Desde la visión que brinda la prensa, el autor aborda la conflictividad social entre la crisis de 1890 y la de la Gran Guerra de 1914. En ese contexto y sobre la base de un minucioso rastreo de fuentes primarias, estudia las condiciones salariales, laborales y de vida de los sectores populares a partir del ingreso de los trabajadores, el costo de vida, la vivienda y la salud.
Contribuye con ello a reconstruir algunas de las problemáticas inherentes a la cuestión social en Mendoza durante el desarrollo de la economía vitivinícola, sobre las que se carecía de estudios historiográficos.

 II
La investigación de Patricia Barrio, volcada en el libro Hacer el vino. Empresarios vitivinícolas y Estado en Mendoza (1900-1912), tiene como eje central la relación entre los empresarios vitivinícolas y el Estado -promotor y regulador- en tiempos de crisis y auge económicos.
En ambos contextos, dicha articulación marcó de manera decisiva los desafíos -pero también obstáculos- para concertar un proyecto vitivinícola común.

Luego de analizar las políticas estatales durante la crisis (1901-1903), reconstruye en forma minuciosa y mediante una acertada estrategia metodológica, la historia del empresariado vitivinícola regional más importante; algunos de ellos, integrarían luego una poderosa burguesía regional con fuerte poder de presión en la toma de decisiones claves para el devenir industrial local y regional.

Las familias ligadas a las bodegas Trapiche, Arizu, Tomba, y otras menos conocidas hoy pero con gran presencia un siglo atrás, reaparecen una y otra vez.

La autora analiza cómo los bodegueros tratan de establecer estrategias corporativas empresariales en un ambiente social fragmentado e individualista y a partir del estudio de casos particulares, detecta algunas causas que explican el éxito o fracaso de las empresas vitivinícolas.

Profundiza su explicación dialogando con un contexto institucional y normativo por demás complejo. El abordaje de la ley nacional de vinos de 1904, fundamental para regular el cómo y qué vinificar, merece especial atención, ya que excede lo meramente legal y se extiende a las discusiones y debates que le dieron forma.

Esta perspectiva de análisis le permite a la autora rescatar los intereses divergentes y los acuerdos básicos de los actores socioeconómicos (empresarios, políticos y técnicos) sobre el modelo productivo más conveniente a la provincia.

En el período de expansión económica (1904-1912), Patricia Barrio retoma nuevamente el tema de las estrategias corporativas empresariales y las políticas públicas sobre la vitivinicultura, pero evidenciando un giro en la relación gobierno-empresarios y la consolidación de las asociaciones gremiales vitivinícolas.

Por último, trata dos de las principales transformaciones producidas en el empresariado vitivinícola: la conquista del mercado nacional de vinos, el surgimiento de sociedades anónimas y la incorporación de capitales extranjeros.

 III

En Más allá del vino. Industrias derivadas de la vitivinicultura moderna en Mendoza y San Juan. Dinámicas de una región en formación (1885-1930), Eduardo Pérez Romagnoli profundiza un aspecto particular de la economía regional: las industrias complementarias de la vitivinicultura moderna.

En esta oportunidad, y continuando un trabajo iniciado hace varios años sobre la tonelería, la metalmecánica y la cobrería, se detiene en los recorridos particulares de los primeros empresarios, en su mayoría inmigrantes, que se dedicaron a la producción de alcohol vínico, licores, ácido tartárico y bebidas analcohólicas, muchas de ellas importadas.

Por lo tanto, Pérez Romagnoli indaga en las estrategias puntuales de verdaderos pioneros o emprendedores que buscaron resolver los problemas derivados de la industrialización masiva de la actividad y su inserción en una porción del mercado altamente competitiva.

Algunas de estas experiencias contaron con apoyo estatal, unas fueron exitosas y se consolidaron como grandes empresas, y otras naufragaron frente a coyunturas adversas.
 Destaca además, el aporte del capital extranjero, evidenciándose así uno de los primeros signos de trasnacionalización en la región.

Sobre la base de estas reconstrucciones particulares indaga, por último, los procesos de introducción de innovaciones tecnológicas y los perfeccionamientos aportados por los actores regionales de ambas provincias vitivinícolas (metalúrgicos, técnicos, empresarios y otros).
Mediante el análisis comparativo entre Mendoza y San Juan, el autor pretende ofrecer material de reflexión para futuros estudios sobre los procesos agroindustriales latinoamericanos, en particular, de otras regiones vitivinícolas.

En síntesis, los tres libros expuestos, que reflejan diferentes temas -complementarios e integradores- sobre la industria vitivinícola de Mendoza y San Juan de fines del siglo XIX y mediados del XX, contribuyen a ampliar el conocimiento acerca de las características y particularidades de la historia de las economías regionales argentinas y a enriquecer el debate académico sobre la temática, algo necesario para comprender más acabadamente los problemas actuales.

Por Ivana Hirschegger / Incihusa-Conicet. Mendoza

 

Fuente: Los Andes

 


Comments are closed.