RSS

Bodegas argentinas quieren duplicar exportaciones

A pesar de la pérdida de competitividad cambiaria y la mayor presión inflacionaria, las bodegas argentinas se preparan para casi duplicar las exportaciones de vino embotellado en cuatro años.

En 2010 el sector se anotó un récord, logrando exportaciones de vino embotellado por casi u$s650 millones, con un alza interanual superior al 17%, las empresas del sector se preparan para casi duplicar esa cifra en un lapso de apenas cuatro años.

En efecto, Alberto Arizu, presidente de Wines of Argentina y director comercial de la bodega Luigi Bosca, aseguró a Vinos & Bodegas iProfesional.com, que “tenemos un plan para llegar al 2014 con u$s1.200 millones de exportación”.

En el marco del Argentina Wine Awards, el certamen que premia a las mejores etiquetas nacionales que se comercializan en el exterior, el directivo explicó a este medio que “estamos trabajando no solamente en la promoción del vino, sino que también somos una suerte de orientadores en el sector, acompañando a los exportadores argentinos para que tengan éxito en el mundo vitivinícola, que cada día es más competitivo y dinámico”.

En este contexto, sostuvo que “dentro de esta misión, estamos trabajando con un modelo que hemos llamado ´de atractividad´, para analizar los cambios en el consumo a nivel mundial, estudiar dónde están las mayores oportunidades para la Argentina y dónde tenemos más ventajas competitiva”.

Frente a esto, consideró que “el objetivo es mantener una tasa de crecimiento anual constante del 15% en valores, una cifra que equivale a poco más de la mitad de la tasa promedio que experimentó el sector entre 2004 y 2009. Por eso nos parece un plan ordenado que perfectamente se puede llevar a cabo”.

Javier Merino, director de la consultora especializada Area del Vino y uno de los responsables de la confección de este plan de acción, detalló que “la meta es totalmente alcanzable. De hecho, yo en el año 2005 hice una proyección que fijaba que para 2013, en vinos fraccionados y granel, íbamos a estar en u$s900 millones de exportación. Y esa meta hoy está muy cerca”.

Según Arizu, el modelo de atractividad tiene como punto de partida fundamental “identificar aquellos mercados donde la Argentina tiene una gran oportunidad en el corto y mediano plazo”.

“Entre los primeros, sin lugar a dudas aparece EE.UU., Canadá y Latinoamérica, que han sido en estos últimos años los motores de crecimiento del vino argentino y son mercados para hoy. En el segundo grupo figuran China y Europa del Este, con Rusia a la cabeza. Todos estos tienen un futuro promisorio”, detalló.

Según Arizu, “estamos cruzando todas las variables, como en qué países el consumo crece más que su economía y en cuáles el consumo de vinos argentinos varía por encima del consumo promedio. Con esta matriz vamos viendo el camino para llegar a la meta en el 2014”.

Durante el desarrollo del AWA, que tuvo lugar en la provincia de Mendoza, también se llevó a cabo el seminario “Vinos & Estilos Exitosos 2011: Cabernet Sauvignon y blancos aromáticos competitivos con el Torrontés”, dictado por algunos de los mejores sommeliers del mundo.

Durante el mismo, expertos de distintos países destacaron las principales tendencias de consumo en los mercados clave para el sector e hicieron especial hincapié en la necesidad de continuar diversificando la imagen de marca país de la Argentina, hoy muy vinculada al éxito del Malbec.

En este sentido, Arizu destacó que “la Argentina tiene que seguir trabajando y construyendo su reputación. Es muy importante lo que se logró con el Malbec, que va a seguir siendo exitoso durante muchos años más. Pero no tenemos que quedarnos sólo en eso. También es muy destacable lo que sucede con el Torrontés, que es la primera variedad blanca cultivada en la Argentina, o con nuestros Cabernet, nuestros Syrah. Creo que esa diversidad hay que fomentarla y profundizarla en todos esos mercado estratégicos”.

¿Nubes en el horizonte?

Si bien la meta de casi duplicar las exportaciones en cuatro años no resulta descabellada dadas las buenas perspectivas que se abren para el vino argentino, hay una amenaza que, si bien por el momento no pone en riesgo la fiesta, sí mantiene en alerta a los empresarios: la inflación.

“Es cierto que no estamos en una situación óptima para el negocio exportador. Pero nosotros en este plan que llevamos adelante tenemos en cuenta que los costos se mantendrá en niveles alto. Todo está contemplado”, explicó Arizu.

“El dólar no se ha movido considerablemente y los márgenes se han ido achicando. Sin embargo, no podemos quedarnos sentados y esperar que todas las variables cambien. Hay que seguir trabajando y ganar en productividad”, disparó.

¿Está preparada la Argentina para incrementar su capacidad instalada? Según Arizu, “el nivel de inversiones es bueno, no vemos nubes en el mediano plazo. Esto es clave teniendo en cuenta las dificultades que tiene el país para atraer más inversiones y muestra que los inversores, especialmente los del exterior, siguen viendo que el del vino es un negocio muy atractivo”.
Fuente: Iprofesional


Comments are closed.