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Para un consumo de dos litros por persona al año compiten 20.000 etiquetas

 

El 70% del consumo de vinos en Brasil se concentra en la gama de los de “mesa”, advierten los críticos brasileños.

Susana Balbo, de Dominio del Plata, fue la anfitriona de los periodistas que llegaron de Brasil para conocer más de los vinos de Mendoza.

 

De visita por Mendoza, Mdz dialogó con tres críticos vitivinícolas de Brasil: Marcel Miwa de la revista DiVino, Bruno Vianna de Wine Style y Jorge Carrara de la Sociedad Brasileña de Amigos del Vino y columnista de Basilico. A continuación como ven los brasileños al negocio del vino en su país. Claves de un mercado que crece pero que encierra grandes desafíos.

En los diez primeros meses de 2010, Brasil se muestra como el mercado de mayor crecimiento para los vinos de Argentina. Este país, tercero en importancia en facturación por exportaciones encierra grandes oportunidades pero también desafíos. Para conocer cómo se vive en Brasil el boom del vino, un mercado con 250 millones de personas, que registra uno de los mayores crecimientos económicos del mundo pero que tienen un consumo per cápita de sólo dos litros de vino por persona al año, Mdzol entrevistó a tres periodistas brasileños de visita en Mendoza.

De visita en la bodega Dominio del Plata, de Susana Balbo, los periodistas y críticos de vinos de Brasil Jorge Carrara, Marcel Miwa y Bruno Vianna, acompañados por Alessandra Bottochio, dialogaron con Mdzol.com. Esto dijeron:

Bruno Vianna de Wine Style

-¿Cómo ven el negocio del vino en Brasil?

Bruno Vianna (B.V): Es un mercado que está creciendo mucho. Tiene un gran potencial porque el consumo promedio de vino es muy bajo (dos litros por persona al año cuando en Argentina es de 27 litros), las personas en Brasil todavía no tienen incorporada la cultura del vino y el 70% del consumo es de vinos de mesa (el segmento más bajo de precio).

Marcel Miwa de Revista DiVino

Marcel Miwa (M.M): El consumo es de 2 litros por persona al año y de ese consumo, el 70% es de vinos de mesa. Es un consumo muy bajo.

BV: Y Argentina es el segundo mayor exportador de vinos a Brasil por detrás de Chile.

-¿Con un consumo tan bajo y concentrado en los segmentos más bajos, qué hace que el mercado sea tan atractivo? ¿Por qué está creciendo tanto?

B.V: Hay un cierto boom económico que favorece la migración (ascendente) de clases sociales y un trabajo que se está haciendo sobre la cultura del vino desde hace varios años y ahora está floreciendo más y lleva a que se consuma más y mejores vinos. El consumo total no crece tanto, pero sí el consumidor brasileño está migrando hacia vinos de más calidad.

M.M: El turismo está potenciando la cultura del vino. Hoy vacacionar en Brasil es mucho más caro para los brasileños que visitar otros países de América del Sur, por eso están viajando a la Argentina, a Mendoza, a Chile y están tomando contacto con el mundo del vino y la gastronomía, y eso está cambiando la cultura de consumo de los brasileños incluso en su país.

– El engrosamiento de la clase media en Brasil debe ser un factor importante.

M.M: Es un factor muy importante, pero también inciden factores como el boom de la gastronomía, donde el vino ocupa un lugar muy importante. El crecimiento y la diversificación de la oferta gastronómica en Brasil, principalmente en San Pablo, está ayudando a difundir la cultura del vino.

-¿Hay un gusto brasileño que defina un tipo de vino o el consumidor explora constantemente y se muestra más curioso que conocedor?

M.M: Yo creo que lo define la curiosidad y no la fidelidad específica a un tipo determinado de vino o marca.

BV: Es un consumidor que está descubriendo, es un aprendiz, que sí está escalando constantemente en busca de mejor calidad. Está aprendiendo y buscando mejor calidad.

M.M: Hay que tener en cuenta que mientras tenemos un consumo de dos litros por persona al año hay una oferta de 20.000 etiquetas de vino distintas disponibles en el mercado. Como Brasil no es un productor tradicional de vinos, los exportadores tienen muchas más posibilidades de entrar.

BV: Por tipo de vino, si hay que definir algo el consumidor es que se vuelca en un 90% por los tintos (la media en el mundo por lo general es 70/30). Aunque los vinos que más están creciendo son los espumantes, donde Brasil tiene una mayor tradición en la elaboración.

-¿Hay algún caso exitoso de un vino o marca que haya triunfado en Brasil?

BV: Hubo un gran éxito de los vinos chilenos de “entry level” (gama más baja de precios equivalente a unos 15 reales por botella) como fueron los “reservados” de Concha y Toro y Santa Helena, que marcaron un gran suceso y les permitió posicionarse muy bien en el mercado y en los consumidores.

M.M: El gran éxito se debió al uso del nombre “Reservado”, que creaba una imagen de calidad superior, que no necesariamente se trasladaba a la realidad, pero la idea que se pasaba era calidad a precios bajos y eso fue lo que tuvo mucho éxito en el mercado brasileño.

– ¿Y en niveles de precios superiores, hay casos de éxito que ustedes puedan identificar?

M.M: El malbec de Argentina creo que ya tiene un nombre reconocido y un perfil distintivo que el consumidor en Brasil ya puede identificar.

B.V: Ha llevado al consumidor de Brasil a salir un poco del cabernet sauvignon que era el único varietal que conocía. Ahora el malbec se conoce bastante, porque es una uva muy fácil de tomar, sin tantos taninos. Tiene mucha fruta y es muy fácil de tomar.

– ¿En Brasil se reconoce el vino argentino o porque se conoce el malbec se tienen referencias sobre el vino de Argentina?

MM: Creo que se entra por el malbec y aquellos consumidores más conocedores se atreven a explorar más de otros vinos de argentina.

B.V: Creo que además del malbec, el factor precio está ayudando a posicionar el vino argentino, que gracias al Mercosur llega  a precios competitivos comparados con lo que pasa con los europeos y los de Australia.

– Siempre se señala como factor negativo para el crecimiento del vino en Brasil al factor impositivo. ¿Ustedes que piensan?

B.V: Los vinos son muy caros para el poder adquisitivo del pueblo y es muy difícil lograr un crecimiento muy fuerte en venta de vinos porque la gente no tiene el dinero suficiente como para tomar cotidianamente vino. El precio del vino es muy caro.

M.M: Si bien los vinos del Mercosur entran a Brasil con tasa cero, los impuestos internos son muy altos y esto encarece mucho el precio del vino.

-¿Qué opinan de la labor que están haciendo las bodegas de Argentina para posicionarse en Brasil?

Jorge Carrara (J.C): Hay que destacar las acciones de Wines of Argentina, que no existían hace unos años atrás y ahora sí, y están marcando presencia junto a bodegas importantes. Están actuando con eventos, ferias, desarrollando acciones de promoción y descuentos que están invitando a la gente a probar y a tomar vinos de Argentina.

Jorge Carrara de Basilico

– ¿Y si comparan lo que está haciendo Argentina en relación a lo que hacen e hicieron otros países en Brasil, qué opinan?

 J.C: Eso tiene que ver con los objetivos de mercado fijados por las bodegas y Wines of Argentina, pero si lo que quieren es pasar a Chile en exportaciones tienen un muy largo camino por seguir. Los chilenos mordieron el hueso y no lo sueltan. Pero también hay países que están haciendo acciones importantes de promoción en Brasil como Portugal y España que no eran países tradicionalmente exportadores de vinos a este mercado. No hay que olvidarse que la crisis en Europa es muy severa y está llevando a los países a mirar hacia abajo. Hoy en Brasil hay vinos de Portugal y España a un precio y con una calidad que no te los imaginabas hace unos años atrás. La vitivinicultura de Europa está cambiando, están produciendo otras cosas, están mirando a otros nichos de mercados y apostando a segmentos como el “entry level” de consumidores que en Brasil están entrando en la clase media.

B.V: Las bodegas tienen que trabajar sobre todos los segmentos del mercado, porque si bien el “enty level” es el sector que más crece, a medida que las personas van ascendiendo socialmente dejan de consumir lo que antes tomaban y van optando por vinos de mayor calidad y precio. Por eso la apuesta de las bodegas debe ser integral.

Fuente: MDZOL


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