RSS

Inauguración de Bodega DiamAndes

El pasado viernes 3 de diciembre asistimos a la inauguración de la bodega DiamAndes, la joya del Valle de Uco.

Me gustaría hacer un poco de historia, antes de contarles de la fiesta.

Los Bonnie y el vino

Alfred-Alexandre y Michèle Bonnie no son nuevos en la Argentina, ya que vivieron en Buenos Aires entre 1968 y 1970. Alfred-Alexandre había estudiado economía en su Bélgica natal pero luego se dedicó a la publicidad en la agencia estadounidense McCann Erickson, donde vivió en New York, Detroit y Atlanta. Desde allí lo enviaron a la Argentina, para hacerse cargo de las cuentas de Coca-Cola y de General Motors. Aquella experiencia “me sirvió para toda la vida por lo que aprendí de comunicación y publicidad”, cuenta Alfred-Alexandre. Pero además sostiene que “en Argentina encontré un talento creativo muy fino”.

De regreso en Europa, fue manager y presidente de empresas líderes de productos para el hogar, antes de crear su empresa propia junto con Michèle. Después de 10 anos, decidieron disminuir el ritmo de trabajo “pero no tanto como para jugar al golf”. A Alfred-Alexandre le interesaba el vino desde pequeño, ya que su padre poseía una cava propia con grandes vinos y, cuando recibía las cajas, él lo ayudaba a ordenarlas y a acomodarlas.

Por lo tanto llegaron al mundo del vino con la idea de “hacer algo pequeño, como un hobby”. Decidieron que el mejor lugar para comenzar era Bordeaux y allí compraron en 1996 el Château Malartic-Lagravière, un Grand Cru Classé de Graves. De pronto “nos vimos absorbidos por el vino y todo lo que hay a su alrededor”, recuerdan. “Es un trabajo agradable, aunque es mucho más que un hobby”.

En 2003, Alfred-Alexandre y Michèle incorporaron a Malartic-Lagravière a su hijo Jean-Jacques y a su esposa Séverine. Ambos tenían un DUAD (Diplôme Universitaire d’Aptitude à la Dégustation), por lo cual ya estaban relacionados con la actividad. Con ellos en la empresa, en 2005 completaron sus inversiones francesas con la compra del Château Gazin Rocquencourt, 28 hectáreas situadas al lado de Malartic-Lagravière.

En 2008 se sumó también su hija mayor, Véronique, quien se encargó de la parte financiera del proyecto.

 

El nacimiento de Bodega DiamAndes

La llegada al Clos de los Siete comenzó a materializarse en 2003, cuando Alfred-Alexandre y Michèle viajaron a Mendoza a estudiar la posibilidad de sumarse con sus socios al proyecto, atraídos por Michel Rolland. Las características del suelo, los 1.100 metros de altura y el paisaje los llevaron a participar de la inversión, que comenzó en 2005 con la compra de 115 hectáreas de terreno.

De ellas, 111 están plantadas con Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot, Petit Verdot, Chardonnay y Viognier. El porcentaje según el color es, en las tintas, de 66% Malbec, 17% Cabernet Sauvignon, 7% Merlot, 7% Syrah y 3% Petit Verdot. En las blancas, de 72% Chardonnay y 28% Viognier.

No obstante, Bodega DiamAndes posee otras 20 hectáreas de reserva, todavía vírgenes, en las cuales en el futuro se plantará “los varietales que requiera el terruño”.

La inversión total aproximada, hasta el momento, se acerca a los 15 millones de dólares.

La arquitectura

La arquitectura de la bodega está inspirada en el nombre DiamAndes, que surgió como un juego de palabras entre “Diamante” y “Andes”, la cordillera que le otorga su marco. Alfred-Alexandre cuenta que surgió un día en que estaban comiendo un asado en la Laguna del Diamante, en Mendoza, cuando un reflejo del volcán Maipo sobre la laguna los hizo relacionar ambos nombres.

Para su diseño, Alfred-Alexandre buscó arquitectos locales, “algo que hago siempre que tengo que construir algo, porque son quienes conocen mejor cómo son las cosas en su lugar de origen”. A poco de comenzar surgió el nombre del estudio Bórmida-Yanzón, y ellos fueron quienes definitivamente diseñaron la bodega.

“En un viaje a Mendoza hablé con Mario Yanzón”, recuerda Alfred-Alexandre, “y dio la casualidad de que poco después él iba a Portugal. Lo invitamos un fin de semana a Bordeaux y allí, después de algunas conversaciones sobre la filosofía del proyecto, dibujó las primeras ideas con un lápiz, un domingo por la tarde, en la sala de reuniones de Malartic-Lagravière”.

Inmediatamente se sumó Eliana Bórmida a las ideas, y luego hizo sus aportes Gustavo Albera, uno de los arquitectos del estudio, hasta que se le dio su forma definitiva a Bodega DiamAndes. “Son muy talentosos, saben escuchar y dialogar, y jamás hubo una crisis en todo el proceso. El trabajo ha sido muy armónico y el resultado es estupendo”, describe Alfred.

Previo a su inauguración oficial, Bodega DiamAndes fue distinguida entre todas con el “International award ‘Best Of Wine Tourism 2011’ of Great Wine Capitals” por su “Arquitectura, Parques y Jardines”!

 

La filosofía de los vinos

Los vinos de Bodega DiamAndes poseen una personalidad propia, basada en el Malbec como varietal emblemático argentino, pero con sus singularidades. Una de ellas es que existe una búsqueda por “afinar” los taninos para darle un sabor amplio y con un final muy largo.

El primer DiamAndes de Uco tinto –Gran Reserva 2007- ya está en los mercados, con un corte de 70% Malbec y 30% Cabernet Sauvignon.

El DiamAndes de Uco blanco, por su parte, saldrá probablemente a fin de 2010 o a lo largo de 2011.

El Gran Reserva 2007 tiene un precio de $ 150 por botella en las vinerías de la Argentina y de aproximadamente U$S 40 en Estados Unidos.

Al igual que el vino emblemático del proyecto, Clos de los Siete, alrededor de un 90% de la producción se destinará a las exportaciones, “aunque siempre atenderemos todas las necesidades del mercado interno”, aclara Alfred-Alexandre. Los principales mercados serán Estados Unidos, Canadá y Asia, aunque, sorprendentemente, “Clos de los Siete se vende muy bien en Francia, por lo cual esperamos hacer lo mismo con DiamAndes de Uco”.

(Gentileza de Familia Bonnie)

 

En la bodega todo está puesto con cuidado para optimizar la calidad a todos los niveles: refrigeración en cámaras  de frío seguido de una doble selección manual, después uso de pequeñas tolvas a fin de llenar los tanques por gravedad, que permite evitar el uso de bombas, protegiendo la uva y el mosto.

La nave de barricas tiene una capacidad de 2.850 barricas de roble francés que la bodega importa directamente de los bosques de Allier (Francia).

Bajo la sala de barricas se encuentra la cripta, donde reposan las botellas con los deliciosos vinos. Un pozo de luz ilumina este lugar sereno, único y soñado. A través del estrecho pozo se puede apreciar el inmenso Diamante.

Una bodega creada para  hacer y albergar los néctares de la familia y también para recrearnos la vista en un paisaje único.

Pablo Richiardi - Elizabeth Naranjo - Laurent Dassault - Georges Alnot

La organización estuvo a cargo de la propia familia Bonnie, con la valiosa colaboración de la Gerente Maxime Cavey, quién se ocupó de que nada quedara librado al azar, armando las mesas redondas para 8, por grupos, amistades y afinidades, dándonos a todos confort, atención y simpatía por doquier.

La inauguración estuvo regada por el Champagne Veuve Clicquot Ponsardin Brut, L’Argentin de Malartic rosado 2009, Chateau Malartic-Lagraviere blanco 2007, Clos de Los Siete 2008, DiamAndes de Uco Gran Reserva 2007 en Mágnum y Chateau Malartic-Lagraviere 2000.

En la fiesta estuvieron presente los dueños de las otras bodegas: Laurent Dassault/ Bertrand Otto, Director General del Grupo Edmond de Rothschild (Flechas de Los Andes), Michel y Dany Rolland (Mariflor), Catherine Pere Verge ( Monteviejo), Jean Guy  y Baptiste Cuvelier (Cuvelier Los Andes). Asi como los enólogos de los respectivos Chateau y bodegas: Pablo Richardi (Flechas) Thierry Haberes (Mariflor), Marcelo Pelleriti (Monteviejo), Adrián Manchón (Cuvelier), Facundo Pereira ( DiamAndes), quién estaba muy emocionado, Georges Alnot y Yann Buchwalter (Chateau Clarke), Schalk-Willem Joubert (Chateau Rupert-Rothschild).

Elizabeth Naranjo - Michel Rolland

Quiero agradecer a la familia Bonnie, en especial a Severine por la invitación, a Maxime Cavey, por la perfecta organización, a Facundo Pereira, por sus magníficos vinos y a mis maravillosos compañeros de mesa y amigos: Laurent Dassault, Bertrand Otto, Georges Alnot, Pablo Richardi, Yann Buchwalter y Schlalk Joubert.

Para recordar la joya que nos acababan de presentar, los Bonnie nos obsequiaron con una hermosa piedra en forma de Diamante, un vino en caja de madera, una gorra y la bolsa a juego.

Felicitaciones a ellos!!!

Mas fotos en Facebook


Comments are closed.