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Ocho Pinot Noir de Argentina que marcan el rumbo

 

Con nuevos desarrollos clonales, el Pinot Noir marcha a la vanguardia de la elaboración local y diversifica su oferta estilística.

En esta reseña, ocho que marcan tendencia.
 


Saurus 2009 ($45). En la Patagonia hay un verdadero laboratorio de Pinot Noir y una de las bodegas que más ensaya con la variedad es Familia Schroeder. Lo elaboran para espumantes y para vinos tranquilos de media y alta gama, con cepas tradicionales y también a modernos clones como el 115, el R4 o el 777. Números aparte, si lo seducen especialmente los vinos modernos, pura fruta roja en la nariz y que en el paladar resulten suaves como una caricia, en Saurus encontrará su próxima compra.

Padrillos 2009 ($45). Entre algunas de las novedades que tiene Ernesto Catena Vineyards este Pinot Noir es un ejemplo celestial para el varietal. Desde la botella borgoña modificada hasta la etiqueta con el caballo de calesita, Padrillos se propone como un vino diferente. De una aromática marcadamente frutal –el clon 777 es el secreto-, al paladar se explaya con rica frescura y tacto tissue. Un tinto para no perderse, punto medio entre el clasicismo y el modernismo.

Malma 2009 ($50). Hay Pinots que son muy sutiles y otros que tienen tendencia al divismo. Este que elabora NQN pertenece al segundo grupo. Un ejemplar aromático, con fruta potente y exóticos rasgos animales, que en boca vibra con frescura chispeante y paso envolvente. Si había probado los anteriores de la marca, conviene saber que este es un plan definitivamente nuevo, con etiqueta y estilo recién estrenado. Tanto, que demorará unas semanas más en llegar a las góndolas.

Fin del Mundo Reserva 2009 ($50). La bodega Fin del Mundo es una de esas casas que apuestan por un estilo, en su caso la madera siempre evidente, antes que por la expresión pura de un varietal. En el caso del Pinot Noir, sin embargo, se comprueba una ecuación equilibrada entre una nariz fragante y frutal, apenas salpimentada con el aroma del roble, y una boca carnosa, de textura blanda y jugosa frescura. Si le gustan los vinos de la casa, este le va a gustar todavía más: uno de los productos más sólidos que han sacado a la venta.

Humberto Canale Estate 2009 ($52). Río Negro es la cuna de algunos de los Pinots más tradicionales del país. Allí fueron a parar las primeras plantaciones del sur argentino y entre las pocas hectáreas que quedaron afincadas se rescataron viejos ejemplares. En la última década, bodegas como Canale, plantaron nuevos clones franceses para modernizar su paladar, que aportaron calidez y delicadeza a los algo rústicos tintos de otro tiempo. Eso es lo que va a encontrar en este vino: complejidad y textura de seda.

Luigi Bosca Reserva 2008 ($59). Para muchos consumidores, este vino es el máximo al que puede aspirar un Pinot de la vieja escuela en nuestro país. Elaborado con uvas provenientes de un viñedo de 45 años plantado en Maipú, Mendoza, el Reserva de Luigi Bosca es un tinto lleno, con matices de madurez, fruta roja evidente, pero también trazos de roble francés, y sobre todo un paladar suave que resulta etéreo y sabroso a la vez. Si quiere saber cómo es un Pinot tradicional argentino, esta es la mejor opción.

Salentein Reserva 2008 ($52). Luego de andar perdida con el estilo del Pinot –como le pasó a muchas bodegas, fue de la concentración a la ligereza- Salentein consigue su primer gran varietal: un tinto liviano en el que conmueven la precisa combinación de aromas frutales, frescura y tersa textura. Desde el punto de vista del sabor, resulta un ajedrez de equilibrios y definiciones contenidas, que viene a sumarse a las filas de los Pinots modernos en el país.
Algodón Wines 2008 ($65). En el mercado hay dos tipos de Pinot. Los que son ligeritos como un rosado y los que la van de intensos. Cualquiera sea el caso, los buenos son siempre suaves. Y Algodón Wines, la bodega sanrafaelina, logra un típico ejemplar intenso y blando al paladar. Lo va a ver profundo en color, con fruta rica y punzante en nariz –el roble es evidente, pero atractivo-, que luego acompañan una boca aterciopelada y elegante que invita a beber. Ideal para todo aquel que dude de la variedad.

Fuente: LM Neuquen


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