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Bodegas para degustar, podar y volar…

Te damos los datos de tres bodegas en las que además de probar excelentes vinos podes sorprenderte entre los viñedos.

Visitar una bodega ya no sólo significa dar una vueltita por sus salas de barricas, ver los tanques de acero inoxidable y terminar en el wine shop probando una copa. La oferta está francamente en ascenso con actividades para todos los gustos, imaginación y bolsillos.

Para dar una idea las opciones van desde conocer el trabajo del ingeniero agrónomo, el viñatero y los cosechadores, hasta el más glamoroso paseo en autos clásicos por los viñedos; o desde la altura, con una visión única de las vides y degustando un espumante.

Para los más activos las bodegas suman cabalgatas por las fincas –como en el caso de Salentein, en Tunuyán- o Algodón Wine State en San Rafael, donde también se puede jugar al golf en su cancha de ensueño o simplemente recorrerla en los carritos.

Como dijo un gran enólogo “para tomar un vino de más de 100 pesos hay que saber”, y eso es lo que hacen las bodegas, educar a los consumidores para poder disfrutar al 100% de sus mejores vinos.

Manos a la obra, en Nieto Senetiner

Una de las atractivas ofertas es la de Nieto y Senetiner, que haciendo escuela nos invitó a una deliciosa sesión de poda. Cabe aclarar que esta es una actividad abierta para quienes deseen incursionar en las actividades que se pueden hacer en esta época.

Treinta minutos iniciales son los que el ingeniero agrónomo de la Bodega, Tomás Hughes nos brindó en una amena capacitación teórica, porque si íbamos a meter mano en sus adorados viñedos, lo mínimo era desburrarnos y darnos los conocimientos suficientes para no hacerle el “carré” a la viña.

Luego de las filminas y las preguntas de rigor, Virginia Minuzzi la encantadora encargada de turismo nos convidó con un exquisito desayuno de mate, tortitas con chicharrones, sopaipillas y pastelitos que sirvieron para tomar fuerzas suficientes y dirigirnos a lo nuestro.

Tijera en mano y guantes nos dispusimos a arruinar las dos hileras que nos destinaron. Una horita de ejercicio manual que el 90% de los presentes no había hecho en mucho tiempo, sirvieron para reírnos aprender y pasar un gran momento.

Al finalizar, una visita por la bodega y una exquisita y muy completa degustación, probando las tres líneas principales incluyendo el ya multipremiado Cadus, uno de los mejores vinos de la Argentina.

El resultado, una experiencia distinta y original, excelente para aprender y valorar un poco más los 750 cm2 que rellenan cada botella de placer.

“Vení a Zuccardi”

Hace ya muchos años, Zuccardi se ha convertido en una de las bodegas más populares de la argentina, y no sólo por los números que reflejan sus ventas, sino que ha sabido hacer a modo de las mejores bodegas de Napa, en California, un ícono del turismo vitivinícola: ha creando una serie de programas que durante todo el año hacen la delicia de los visitantes.

A continuación les dejamos un panorama de todo lo que se puede hacer en la bodega por ahora, ya que están en constante búsqueda de nuevas propuestas sorprendiéndonos año a año con plena renovación.

Arte y Vino: En la cava principal de la bodega se exponen cada cuatro meses y de manera permanente obras de arte de conocidos artistas locales.

Bike & tasting: Agradable paseo en bicicleta por los viñedos de Finca Maipú conociendo los secretos del vino. Lo más interesante es que este paseo tiene 3 paradas, Chardonnay, Syrah y Malbec, en las cuales se explica cada una de estas variedades frente al viñedo y se hace una degustación. Después una visita a la bodega, degustación y tabla de quesos y fiambres. Classic

Wine Tour: Original propuesta en la que se recorren los viñedos de la firma en autos de época, degustando vinos y aceites en un completo y generoso picnic. Por supuesto incluye visita a la bodega. Picnic en los Jardines. Una alternativa gastronómica diferente desarrollada en los jardines de la Casa del Visitante. Bajo la sombra de Alamos y Olivos se pueden probar delicatessen regionales, vinos y espumantes de la bodega.

Tardes de Té. Disfrutá la ceremonia del té en un entorno de viñedos y cordillera en el restaurante de Casa del Visitante. Completísima carta de té y una muy variada selección de repostería casera.

Vení a Cocinar. La idea es aprender junto al Chef de la Bodega a elaborar recetas tradicionales, para luego degustarlas en el restaurante. Una propuesta ideal para compartir con amigos.

Vení a Cosechar: Con la ayuda de de guías profesionales se puede vivir la vendimia a pleno, entre viñas y acequias y aprender sobre esta tradicional actividad. La jornada finaliza con un almuerzo regional en el restaurante de Casa del Visitante.

Vení a Volar. Apasionante vivencia recorriendo los viñedos a 60 mts de altura sobre un globo erostático disfrutando de los espumantes de la Bodega. La jornada comienza por la mañana luego de un desayuno en el restaurante.

El mundo del vino, en Norton

En el corazón de Luján de Cuyo la clásica bodega Norton abre una puerta que conduce al mundo del vino, de punta a punta: con Actividades en el viñedo, prácticas de cocina, burbujas y tapas, picnic en los jardines. Esto, además de de su restó, almuerzos y degustaciones.

Actividades en el viñedo encierra una experiencia inolvidable para el visitante, ya que la vid es la materia prima desde donde nace todo buen vino. La gente podrá en esta oportunidad compartir y descubrir de cerca los detalles del cuidado del viñedo en cada etapa productiva: partiendo desde la poda invernal pasando por el desbrote de primavera y el deshoje y el raleo estival, hasta llegar a la tan ansiada cosecha…

Los dos programas para esta temporada: Desbrote de primavera: A mediados de setiembre las primeras hojas comienzan a asomar y se divisan rasgos de la pronta brotación, proponemos descubrir en esta actividad la capacidad de transformar la productividad de nuestras vides reduciendo brotes y aumentando así su vigor. Época del año apta para la realización de esta actividad: octubre Deshoje estival:

La etapa de brotación finaliza y la vid nos permite mejorar la exposición de sus racimos a la luz solar, los invitamos entonces a extraer hojas para suministrarle mayor iluminación y optimizar la circulación de aire entre los racimos, esperando de esta manera una maduración más uniforme de los frutos. Época del año apta para la realización de esta actividad: noviembre – diciembre

No podemos olvidarnos del raleo estival (enero), Cosechando ilusiones: (desde febrero hasta abril) y la Poda invernal (junio – julio) Los programas incluyen: Guía especializado, recepción en represa, copa de bienvenida, entrega de material teórico para el desarrollo de la actividad, entrega de utensilios para el trabajo en el viñedo, tour privado, degustación. Condiciones para reservar: El programa puede realizarse sólo con reserva previa 24 hs antes del desarrollo de la actividad.

Fuente: Los Andes


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